¡Querida Luise! Estoy preocupada porque llevo mucho tiempo sin noticias tuyas. Espero que en tu casa, con [¿Gerda?] y los niños, todo vaya bien. Sigo sin poder reponerme de la gripe y tampoco anímicamente estoy tan bien como hace poco. Espero que se me pase. Además de todo, hay dificultades con la vivienda. En resumen, no estoy muy en forma. De mi hijo Karl tengo noticias regulares y buenas. Con Felix1 mantengo correspondencia y le debo muchísimo por todo lo que ha gestionado. Pero la salida del país probablemente no será posible (¡dinero!). También ha surgido un plan para llegar a la misma estación intermedia que tu hijo Karl2. Pero este plan está de verdad completamente en el aire. — Aquí todavía no hace tiempo de primavera; tengo la suerte de poder encender la estufa unas cuantas veces más, lo cual es muy necesario. Hoy no escribo más y os saludo a todos cordialmente.

M. H.

8.IV.941.

¡Queridísima [¿Muli?]! He recibido mucho correo de los hijos. Ahora yo también tengo que hacerme [¿inscribir?]. Entonces todavía tardará mucho. Te besa con todo cariño tu Mutschi.


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de las imágenes digitales (IIIF) del manuscrito autógrafo: Internationaal Instituut voor Sociale Geschiedenis (IISG), Ámsterdam, Karl Kautsky Papers (ARCH00712), serie «Briefe an Luise Kautsky», Nr. 1091, https://hdl.handle.net/10622/ARCH00712.1091, imagen 14. Carta inédita; la posdata es de otra persona («Mutschi», no identificada).

Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Se conservan la disposición de la carta y las marcas de la transcripción: [¿…?] lectura dudosa, [ilegible] palabra no descifrada. Las notas del traductor (N. del T.) no forman parte del original.

  1. Felix Kautsky, hijo mayor de la destinataria, emigrado a los Estados Unidos, gestionaba desde allí ayudas para la emigración de la autora. (N. del T.) ↩

  2. Karl Kautsky hijo, ya emigrado a los Estados Unidos (véase la carta de 1940); la carta no nombra la «estación intermedia» de su viaje. (N. del T.) ↩