Por qué fracasa el matrimonio
El Dr. Adler es el primero en dar su opinión en una nueva serie.
Por WILLIAM G. GENN.
Este artículo es el primero de una serie en la que hombres y mujeres eminentes dan sus opiniones sobre el matrimonio. Estas entrevistas aparecerán todos los jueves en las páginas de alimentación del Buffalo Evening News.
«LA GENTE no entiende el amor y el matrimonio. Por las preguntas que hace, es fácil ver que sus opiniones sobre la cuestión están completamente equivocadas», dijo el Dr. Alfred Adler, el famoso psicólogo vienés. Es un hombre fornido, de complexión recia, y habla despacio y con aplomo, con solo un ligero rastro de acento.
«La gran dificultad —prosiguió— es que a los hombres y a las mujeres se les adiestra para la competencia personal en todo: en los negocios, en los deportes y en la escuela. Pero en el amor y en el matrimonio no hay lugar para la competencia. Las reglas del amor y del matrimonio van contra la competencia. Marido y mujer tienen que dar los dos, y tienen que comprender que no pierden nada al dar.
»Los jóvenes, además, tienen ideas equivocadas sobre el matrimonio, que han sacado de muchas fuentes. En primer lugar, el matrimonio de sus padres, que no es muy atractivo, no es muy alentador. Así que los jóvenes temen por su propio matrimonio a causa de las experiencias de sus padres.
»Tienen ideas equivocadas que recogen de la literatura, donde el amor y el matrimonio se describen como peligrosos. Y además, a la mujer se la considera siempre una persona a la que no es fácil entender. A menudo habrán oído decir a los hombres: "¿Quién puede entender la mente de una mujer?". ¿No es así?», dijo sonriendo el psicólogo.
«A medida que las mujeres ganan en cultura, en fuerza y en derechos, el hombre adopta una actitud menos favorable al matrimonio. Quiere sus privilegios tal como los ha tenido siempre, y por eso se desilusiona enseguida cuando se casa. Empieza a temer por su superioridad y sus ventajas. Comienzan las peleas, y les sigue una guerra por el dominio. Marido y mujer se comportan como guerreros. Existe una gran tensión y cada uno empieza a desconfiar del otro, de modo que están siempre alterados».
El Dr. Adler hizo una pausa y prosiguió con algo más de vehemencia: «El matrimonio es una tarea y no un logro. Es una tarea continua, duradera. La gente lo espera todo y no da. En la mayoría de los casos verán que el mal compañero en el matrimonio fue un niño mimado y consentido. Los padres miman tanto a los niños que estos esperan conseguirlo todo sin dificultades. No quieren luchar. Y así crecen los niños, afrontando todos los problemas de la vida con la actitud de "¿Qué puedo esperar?".
»Muchas personas que piensan en divorciarse llevan su problema a un psicólogo preparado para averiguar cuál es la dificultad. Y muy a menudo se puede volver a unir al marido y a la mujer haciéndoles comprender que el matrimonio es una tarea para dos, y no un asunto de competencia personal. Cada uno tiene que dar».
EL PRÓXIMO JUEVES, Fannie Hurst da sus opiniones sobre el matrimonio.
Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha sobre la imagen de la página en Old Fulton NY Post Cards (fultonhistory.com): William G. Genn, «Why Marriage Fails. Dr. Adler Is First to Give Opinion in New Series», Buffalo Evening News, 6 de junio de 1929, p. 32. La serie se distribuyó por agencia: la primera aparición localizada es la del Oakland Tribune del 23 de julio de 1928 (no cotejada).
Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026), con titular, subtítulo y entradilla tal como se imprimieron. Pampered and spoiled child se traduce «niño mimado y consentido».