¡Muy estimado señor profesor!

Le agradezco el envío de las galeradas y me permito comunicarle, respecto de los aforismos de Stekel, que la retirada se produjo probablemente después de haberse impreso. Por si acaso he vuelto a avisar a Bergmann1 y para la tirada actual ya he [ilegible]. Así que, con seguridad, [¿no aparecerán?].

Anteayer estuvo en mi consulta el señor [¿Brandeis?] con su hijo. Le agradezco mucho su recomendación. El señor B. parece ser un cabezota y no es probable que acceda a un tratamiento.

Hoy he leído con gran pesar el accidente que ha sufrido su hijo2. Yo, y conmigo toda una serie de miembros de la Sociedad, esperamos que el percance haya terminado sin consecuencias graves y nos alegraríamos de recibir muy pronto buenas noticias.

Su seguro servidor,

Dr. Adler

9/I 1911


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de las imágenes digitales del manuscrito autógrafo: Library of Congress, Manuscript Division, Sigmund Freud Papers (MSS39990), General Correspondence, Box 15, carpeta «Adler, Alfred – To Freud, 1910-1911» (mss39990.01514), seq. 6-7. Carta inédita.

Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Se conservan la disposición de la carta (membrete, saludo, firma y fecha) y las marcas de la transcripción: [¿…?] lectura dudosa, [ilegible] palabra no descifrada, … tachado, ‹…› añadido interlineal.

  1. J. F. Bergmann, editorial de Wiesbaden que publicaba el Zentralblatt für Psychoanalyse, del que Adler y Stekel eran redactores y Freud director. (N. del T.) ↩

  2. Adler no dice cuál de los hijos de Freud ni qué accidente; no se completa aquí con datos ajenos a la carta. (N. del T.) ↩