[Saludo]
¡Espero que todos hayáis pasado al año nuevo contentos y sin empacho! En Nochevieja, cuando los mayores se divierten, seguramente os mandaron a la cama… bueno, tampoco tiene gracia que a uno se le cierren los ojos de sueño. Pero nosotros también queremos divertirnos, aunque sea con retraso. Muchos compañeros garabateadores me han enviado cosas graciosas, y hoy vamos a darnos un atracón de ellas. Primero, un poema que hemos recibido para dar la bienvenida a nuestro periódico ampliado, con un dibujito:
Buzón de los Garabateadores1
¡Esquiadores, trineístas, artistas del patinaje! Dentro de quince días queremos sacar un «número especial de deportes». Enviadme para él, a más tardar el 15 de enero, crónicas, historias, aventuras y dibujos.
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Evie Meyers. Un seudónimo es un nombre falso que uno se pone cuando no quiere revelar el suyo.
¿A quién le gusta inventar trolas?
Mentir está prohibido, pero si es para que nos riamos todos, lo daremos por bueno. Os cuento una historia de mentira que se ha inventado un niño pequeño. ¿A lo mejor vosotros también os inventáis alguna vez historias bien disparatadas y me las mandáis? ¿Quién sabe contar las trolas más gordas?
Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de la imagen del Prager Tagblatt, n.º 4, 6 de enero de 1934, pág. 13 (pág. 17 en ANNO; suplemento «Die Kinderwiese»), Österreichische Nationalbibliothek. Textos sin firma, en primera persona de la redactora, «Lizzi Kritzel», seudónimo de Alice Rühle-Gerstel.
Traducción: traducción íntegra al español de las partes de la autora hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026).
«Kritzelkasten»: literalmente, «caja de los garabatos»; era la sección de correspondencia de la página, cuyos colaboradores infantiles se llamaban «Kritzler» (garabateadores) y cuya redactora firmaba «Lizzi Kritzel». (N. del T.) ↩