¡A la redacción de la Arbeiter-Zeitung! Agradezco al camarada Leichter que confirme lo que hice constar: que quienes trajeron la declaración del 28 de junio no estaban encargados ni autorizados para hacerla también en mi nombre. En la redacción, dice el camarada Leichter, se comunicó expresamente que yo no deseaba ser nombrada. Tengo que dejar a la Arbeiter-Zeitung que explique por qué malentendido pudo mi nombre —pese a la objeción de los camaradas— llegar a la carta.
A la pregunta de la Arbeiter-Zeitung de por qué no quiero que se me nombre en relación con esta declaración, respondo que precisamente no estaba de acuerdo con la redacción de la declaración. Si el camarada Leichter, basándose en conversaciones telefónicas que no mantuvo él mismo conmigo, sino que le fueron referidas, supone lo contrario, está en un error. Me parecía necesario que los convocantes de la reunión —entre los que no me cuento— rechazaran la responsabilidad por la crónica del Abend.1 Pero considero improcedente que los oradores de esa reunión, entre los que me cuento, firmando también la declaración en la Arbeiter-Zeitung, den la impresión de querer en cierto modo disculparse y de limitarse a sí mismos el derecho, que corresponde a todo camarada del partido, de criticar a la Arbeiter-Zeitung o a otras instituciones del partido.
Dra. Margret Hilferding.
Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha sobre el facsímil de la Arbeiter-Zeitung (Viena), n.º 183, 5 de julio de 1919, p. 5 (ÖNB, ANNO). Solo se traduce la carta de la autora. Los comentarios S. n del código marcan el comienzo de cada página impresa del original.
Traducción: traducción íntegra al español de la carta, hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Se conservan las cursivas, que reproducen el espaciado del original. Las adiciones del traductor van entre corchetes.
Der Abend, diario vespertino vienés de izquierda, había publicado una crónica de la reunión de socialdemócratas de izquierda según la cual se había atacado en ella a la Arbeiter-Zeitung; la declaración del 28 de junio, publicada con los nombres de Pick, Kronegger y Hilferding, rechazaba esa crónica (véase la carta del 1 de julio). En la réplica que sigue a esta carta (no reproducida aquí, porque no es de la autora), la redacción cita a Otto Leichter, según el cual Hilferding misma había propuesto enviar una rectificación y había aprobado el texto que se le leyó por teléfono, y sostiene que no se trataba de limitar el derecho de crítica, sino de establecer qué era verdad en la crónica. (N. del T.) ↩