Un psiquiatra vienés dirige su mirada analítica a todas las naciones en plena depresión
VIENA, 30 de mayo. El Dr. Alfred Adler, uno de los psiquiatras vivos más conocidos, ha «psicoanalizado» hoy la crisis económica mundial en una entrevista exclusiva con este corresponsal.
«Es evidente», dijo el Dr. Adler, «que una crisis de una gravedad1 sin precedentes tiene que tener causas psicológicas además de económicas y financieras, y que corresponde a los científicos y a los médicos, igual que a los políticos y a los banqueros, cooperar en su solución».
El Dr. Adler esbozó las razones de la falta de confianza que está impidiendo la recuperación y se preguntó cómo puede mejorarse la confianza.
«Ante todo», dijo, «cada uno tiene que sentir dentro de sí que está económicamente seguro, porque de lo contrario no existe una base estable para una vida normal. Es ridículo que haya hombres que se mueran de hambre a causa del paro mientras las máquinas a las que podrían servir se oxidan por falta de uso.
NACIONES RICAS QUE PASAN HAMBRE
»Es igual de ridículo que países tan ricos por naturaleza como los Estados Unidos se vean ahogados por la pobreza mientras miles de millones de oro estéril yacen sin uso bajo las calles. Hay que emplear el dinero. Hay que emplear a los hombres. Debería haber una racionalización de la industria a escala mundial, quizá con jornadas más cortas y con subsidios. Habría que eliminar la caridad, para que todo hombre pueda tener una esperanza razonable de ganarse la vida».
El Dr. Adler cree que una solución de la crisis desde el punto de vista de las relaciones internacionales puede venir del desarrollo del principio de la «autarquía», ese nuevo orden capitalista que, según se dice, muchos pensadores esperan que sustituya al sistema actual, y que se describe como «control completo de la autosuficiencia económica y financiera de una nación, elevada al grado más alto posible». Se afirma que la autarquía existe ya en varios países, sobre todo en Rusia y en Italia.
HACE FALTA UN SISTEMA NUEVO
«Lo que necesitamos es un sistema por el que cada país produzca solo lo que mejor produce», prosiguió el Dr. Adler. «Que Alemania se concentre en la industria y en los colorantes, que Checoslovaquia produzca cerveza y cerdos, que Argentina y Canadá se dediquen al cereal, y así sucesivamente. Podría fomentarse un sistema de intercambio internacional que eliminara la competencia derrochadora y en el que cada país se beneficiara de dedicarse exclusivamente a lo que mejor hace».
El Dr. Adler, muy conocido en los Estados Unidos, sigue siendo ciudadano vienés. Es, con Sigmund Freud y Charles G. Jung2, uno de los tres padres de la psiquiatría moderna. El Dr. Adler inventó el famoso «complejo de inferioridad», que, según dice, padece ahora el mundo entero.
Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original): Oakland Tribune (Oakland, California), lunes 30 de mayo de 1932, p. 21; despacho sin firma fechado en Viena, transcrito sobre la imagen de la página (California Digital Newspaper Collection, OT19320530.1.21).
Traducción: traducción íntegra al español, hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026), del titular, los subtítulos y todo el texto del despacho. Se cierran las comillas que el periódico deja abiertas tras «inferiority complex». Las adiciones del traductor van entre corchetes.