DEBATEN SOBRE LA PSIQUIATRÍA COMO CURA DEL DELITO

El doctor Adler y el doctor Farnell chocan sobre los defectos físicos como factor causal

SE PIDE UNA LABOR PREVENTIVA

En la conferencia se subraya la formación de los maestros para corregir las anomalías de los alumnos

Más psiquiatras en las escuelas y la formación de los maestros para que puedan corregir las anomalías de sus alumnos: esos fueron los medios de prevención del delito que defendieron ayer cuatro oradores en la reunión anual del National Committee on Prisons and Prison Labor [Comité Nacional sobre Prisiones y Trabajo Penitenciario], en el hotel St. Regis. En la reunión surgió una diferencia de opinión entre el doctor Alfred Adler, psicólogo de Viena, y el doctor Frederic J. Farnell, presidente de la Comisión de Bienestar Público del Estado de Rhode Island, acerca de algunas de las causas del delito y de las posibilidades de la psiquiatría como cura.

El doctor Farnell estuvo de acuerdo con el punto principal que expuso el doctor Adler, que a los delincuentes hay que tratarlos individualmente y no como grupo, y que deben crearse clínicas para atenderlos de forma individual, pero advirtió contra la exageración de las posibilidades de la psiquiatría y dijo que algunos tipos de delincuentes no pueden curarse con ese tratamiento. En ninguna parte se ha hecho todavía un intento serio y científico de clasificar a los delincuentes y tratarlos en consecuencia, declaró.

Los delincuentes proceden en gran parte de niños con defectos o imperfecciones físicas, de niños abandonados y de niños mimados, dijo el doctor Adler. En todos esos grupos, dijo, se desarrolla un sentimiento de inferioridad o una falta de sentimiento de comunidad. Uno de los mayores pasos en la prevención del delito, continuó, sería formar a los maestros de las escuelas para que pudieran corregir esas tendencias.

El doctor Farnell se mostró de acuerdo y añadió que esperaba ver el día en que la escuela sin los servicios de un psiquiatra fuera tan rara como lo es hoy la escuela sin clínica dental. Discrepó, sin embargo, de que el doctor Adler contara los defectos físicos entre los factores que producen delincuentes, y de la descripción que el psicólogo vienés hizo de un «sentimiento de comunidad innato» en todos los hombres, y dijo que solo hay tres delitos que el hombre corriente no cometería en determinadas circunstancias.

La propuesta de una labor preventiva entre los escolares y de un trabajo clínico entre los delincuentes encontró eco en los discursos del doctor William J. Ellis, comisionado del Departamento de Instituciones y Organismos de Nueva Jersey, y del doctor Walter N. Thayer, superintendente de Prisiones de Maryland.

Fueron elegidos directores del comité: William J. Donovan, antiguo fiscal general adjunto; Glenn Frank, presidente de la Universidad de Wisconsin; el gobernador John Hamill, de Iowa; John Grier Hibben, presidente de Princeton; Robert M. Hutchins, presidente de la Universidad de Chicago; George MacDonald, de la Big Brother and Sister Federation; el exgobernador Clifford Pinchot, de Pensilvania, y el profesor Francis B. Sayre, de la Facultad de Derecho de Harvard. Nueve directores fueron reelegidos.


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir del recorte del artículo en TimesMachine (1930-04-15_p44_96097597): «Debate Psychiatry as Cure for Crime», The New York Times, 15 de abril de 1930, p. 44, sin firma.

Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026), con titulares tal como se imprimieron. Social interest y social feeling se traducen, según el glosario del archivo, «sentimiento de comunidad».