DICE QUE LOS AFICIONADOS AL BRIDGE PADECEN UNA TENDENCIA A LA INFERIORIDAD

El doctor Adler afirma que los suicidas, en cambio, sufren complejos de superioridad

Los jugadores de bridge suelen padecer un complejo de inferioridad y encuentran en el juego un modo fácil de satisfacer su afán de superioridad, dijo ayer el doctor Alfred Adler, psicólogo vienés, al público de la Universidad de Columbia en una conferencia en el McMillin Academic Theatre.

El doctor Adler dio su opinión sobre el bridge después de una charla formal en la que sostuvo que la mayoría de las formas de conducta malsana son intentos de alcanzar la superioridad con el menor esfuerzo. Un miembro del público, evidentemente un aficionado al bridge, le pidió su opinión sobre la persona que pasa la mayor parte de su tiempo libre jugando.

«La mayoría de la gente juega a las cartas para matar el tiempo», respondió el doctor Adler. «El tiempo, si un hombre no tiene valor, es su peor enemigo. El bridge es un gran invento. Un poco es un descanso. Pero mucho se convierte en un hábito mental, en un intento de satisfacer un afán de superioridad. Ofrece la oportunidad de vencer a los demás.

»Si ven a un jugador de bridge que ha ganado, notarán en su cara una agradable expresión de superioridad.»

Nadie soporta parecer débil o inferior, y la persona que se interesa más por sí misma que por los demás suele desarrollar un complejo, afirmó el psicólogo. El complejo de superioridad, dijo, no es más que la máscara con la que la persona que se sabe inferior oculta su debilidad.

«El suicida suele estar satisfaciendo las exigencias de un complejo de superioridad», concluyó. «Su acto es un modo fácil de vencer al mundo, de librarse de todos los problemas y necesidades de la vida. Quiere ser como Dios, el dueño de su destino.»

»También el bebedor habitual se entrega a la bebida para sentirse superior y vencer al mundo sin esfuerzo. Los que consumen morfina, cocaína o heroína buscan igualmente un camino fácil hacia la conquista.»

El doctor Adler aplicó la misma teoría al niño problema. El niño que da guerra a la hora de comer y se resiste cuando intentan acostarlo no hace más que tratar de atraer la atención solícita de sus padres para satisfacer su ansia de superioridad, afirmó. Como remedio para esos niños, el psicólogo propuso que los padres les den ocupaciones útiles.


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir del recorte del artículo en TimesMachine (1930-02-26_p27_92080761): «Says Bridge Devotees Have Inferiority Bias», The New York Times, 26 de febrero de 1930, p. 27, sin firma. Los dos últimos párrafos proceden de la reimpresión sin firma «Bridge Devotees Inferiority Bias», The Journal and Republican (Lowville, Nueva York), jueves 27 de marzo de 1930, col. 5 (fultonhistory.com), cotejada con el texto del Times: fuera de esos párrafos solo difiere en que omite «ayer», en la errata «relaxion» y en el titular sin «Have».

Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026), con titular y subtítulo tal como se imprimieron. Inferiority bias se traduce «tendencia a la inferioridad».