Réplica.
Al doctor Maeder, después de su conferencia en el congreso de Zúrich de la «Asociación Internacional de Psicoterapia y Psicología Médica» (septiembre de 1912), le señalé públicamente mi prioridad. De un modo que no daba lugar a malentendidos. El doctor Maeder, sin responder a este ataque, publicó su trabajo aproximadamente medio año después, también esta vez sin intentar una aclaración. Yo no había hecho más que cumplir con mi deber al tratar de impedir que mis concepciones sobre lo «final» en la vida anímica neurótica, sobre la importancia del sentimiento de inferioridad, sobre la «compensación de este y su preparación», «sobre la inseguridad del papel sexual», sobre la «función preparatoria del pensamiento onírico» se presentaran aguadas, desgarradas y, en muchos puntos, de manera equívoca. Había cumplido con una tarea científica al oponerme cuando y cuantas veces se intentó galvanizar con los resultados de mi orientación una teoría de las neurosis superada, aunque históricamente necesaria y fecunda. Así, se había convertido en mi deber científico separar de las concepciones reconocidas como superadas las que se desprenden de mis trabajos, en la misma medida en que a Maeder le resultó necesario considerar mis investigaciones como un «bien común» y empequeñecer las diferencias. De esta última táctica ha sido víctima el doctor Maeder, si se quiere, al servicio de una tarea científica.
Puesto que el doctor Maeder calló ante mi indicación en Zúrich, el caso estaba para mí zanjado. Tampoco su trabajo, que al parecer este incidente no modificó, pudo ser por tanto para mí motivo para reanudar un ataque personal. Pero otros sí pudieron ver en esta publicación, accesible a todos, la dependencia del doctor Maeder respecto de mis trabajos, y por propia iniciativa le hicieron saber al doctor Maeder su impresión irrefutable. Este es el motivo de la carta del doctor Maeder publicada arriba. Pero yo no tengo que responder al doctor Maeder, sino al círculo de lectores de esta revista.
Pues la exposición anterior, aparte de los hechos ya descritos, es bastante inadecuada para una verdadera orientación, si es que alguien necesita todavía esa orientación. Los hechos que aduce el doctor Maeder no afectan en ningún punto a mis derechos. El doctor Maeder, ante la abrumadora abundancia de «paralelos» y «marcadas coincidencias», intenta encontrar un asidero en una frase de una autorreseña que habla de su trabajo como de un «artículo de orientación general sobre la psicología freudiana». Ahí, pues, cree el doctor Maeder haber alojado ya mi teoría del sueño.
Pero en esa frase, destacada retrospectivamente, el doctor Maeder no ha dicho nada que otros autores no hubieran dicho antes con más claridad y mejor. De una agresión del pensamiento onírico en el sentido de una preparación no se encuentra, por desgracia, nada en ese pasaje. La siguiente confrontación ofrece una imagen elocuente:
| Maeder: | Freud, por ejemplo: | Adler: |
|---|---|---|
| 1910: «El sueño... da una solución de lo inconsciente que más tarde a menudo se acepta y llega a realizarse.» 1913: «Muchos sueños... buscan y dan intentos de solución...» 1913: «Sueños que anuncian y sueños que van a la zaga.» | «El sueño... corresponde... a un propósito... Por eso se repite cada noche hasta que el propósito se cumple...» (Fragmento de un análisis de histeria.) | 1908 («Aggressionstrieb» [El instinto de agresión], Fortschritte der Medizin): «Del mismo modo, al acceso de dolor le precede o le sigue un sueño de agresión con o sin angustia.» 1909 (Jahrbuch): «De estos estados afectivos... predomina unas veces la evitación de las heridas a la susceptibilidad, otras la previsión o anticipación agresiva.» 910 [sic] (Fortschr. d. Med., «Psych. Hermaphrod.»): «... todo sueño nos muestra en su análisis la tendencia a apartarse de la línea femenina hacia la masculina»; además: «Todo sueño enurético muestra el intento... de comportarse como un hombre.» 1907 (Studie u. [sic] Minderwertigkeit von Organen): numerosas alusiones a la compensación psíquica forzada y a la formación del carácter alucinatorio. Lo mismo en casi todos los trabajos siguientes. 1910, octubre (Ztrbl. f. Psychoanalyse): cuad. I y II, págs. 26 y 27. Interpretación de un sueño. Al final: «se asegura este sentimiento de superioridad masculina (a saber, en el sueño) exactamente como en la situación patógena infantil: mediante dolores.» Allí mismo, numerosas pruebas más. Cuad. 3, pág. 123 (crítica de un trabajo y de análisis de sueños de Jung): «Mediante toda clase de subterfugios trata de asegurarse... ¿Y si se pudiera eliminar el genital... cabalgar encima? En suma: ¿cómo se hace de una niña un hombre?» (Análisis de sueños.) Cuad. 4, pág. 178: La interpretación (del sueño) dio como resultado pensamientos relativos a un segundo hijo, ante los cuales ella... huye al papel masculino. Idéntica... la angustia (en el sueño y en la neurosis). En 1910 describí por primera vez este proceso como «arreglo» en el sueño. Cuad. 5/6, pág. 215: «Este pensar y sentir anticipados, con la subsiguiente tendencia a la seguridad, es una función principal del sueño y constituye, entre otras cosas, el fundamento de sucesos que parecen telepáticos y proféticos... Al poeta Simónides le advirtió una vez en sueños un muerto que no emprendiera un viaje por mar. Podemos suponer que el famoso poeta, que en el sueño se había "enardecido" contra el viaje, se habría quedado en casa también sin sueño y sin advertencia.» Cuad. 9 (julio de 1911), pág. 406: «La interpretación (del sueño) da como resultado, como intento de pensar por anticipado en el sueño, pensamientos sobre el contagio de una sífilis»... |
En este desarrollo firmemente trabado de concepciones fundamentales, que se presenta sin lagunas de 1907 a 1911 y cuya redondez apenas puedo sugerir con frases arrancadas de su contexto, del que mi teoría del sueño se ha desprendido por sí misma sin esfuerzo, cae una frase del doctor Maeder, de cuya insignificancia he mostrado que no aportaba nada nuevo ni en su origen quería aportar nada nuevo. Tampoco estoy hoy, como el doctor Maeder, en situación de «llamar la atención» y de anunciar «un tratamiento y una ampliación más amplios», porque mi obra principal, «Über den nervösen Charakter» [Sobre el carácter nervioso], está impresa desde hace más de un año, y sus líneas fundamentales están ya destacadas con suficiente claridad en mi «Studie über Minderwertigkeit von Organen» [Estudio sobre la inferioridad de los órganos] (1907).
Quien quiera medir el desarrollo científico de la teoría del sueño del doctor Maeder con el mío no podrá pasar por alto estos hechos. Pero que el doctor Maeder se ha acercado muchas veces solo a mis palabras y en modo alguno al sentido de mi teoría del sueño, lo enseñará la siguiente pequeña confrontación:
| Maeder, Jahrbuch, publicado en 1913 | Adler, Über den nervösen Charakter, mayo de 1912. |
|---|---|
| Pág. 696: «El psicoanálisis muestra que los distintos sueños de un período determinado a menudo no son más que variaciones del mismo motivo y contienen en forma velada una determinada solución egocéntrica del conflicto.» Pág. 699: «Los sueños que anuncian... corresponden por entero a los sueños de las personas sanas, en los que hemos reconocido una función preparatoria, un ejercicio previo de la decisión y de la acción.» Pág. 700: «Muchos sueños se comportan como ejercicios previos, preparaciones para la actividad posterior en vigilia; buscan y dan intentos de solución de los conflictos existentes, actuales... Conocemos bien una función biológica semejante: nos referimos a la del juego.» L'Année psychologique, Tome XVIII. Pág. 416: Les rêves renseignent l'analyste sur l'attitude de l'inconscient à l'égard des conflits, sur sa tendance en face d'un problème. Les solutions du rêve me semblent être d'autant plus utiles au sujet que ce dernier se rapproche d'avantage du normal... Si les rêves peuvent développer une fonction préliminaire, pour résoudre un conflit, une fonction d'exercice préparatoire, comment se fait-il, qu'ils agissent inconsciemment?... Une tendance inconsciente se manifeste en rêve qui finit par influencer le «moi» et lui impose une solution déterminée. — Cette conception de la fonction du rêve présente un caractère téléologique.1 Pág. 417: ibidem. «Je pense que l'on peut... dire que le rêve et la rêverie, l'imagination, sont pour l'adulte la continuation et la compensation du jeu de l'enfant.»2 | Pág. 54: «Los sueños repetidos de contenido semejante muestran con la mayor claridad la línea directriz ficticia... Los sueños múltiples de una noche apuntan al intento de una solución múltiple.» Pág. 156: «Quiero mencionar muy brevemente que la multiplicidad de sueños en una noche se explica por el hecho de que se emprendieron múltiples intentos de pensar por anticipado, de solucionar a modo de prueba el problema. Zentralbl. f. Psychoanalyse I, 1911, pág. 215, nota: «Este pensar y sentir anticipados, con la subsiguiente tendencia a la seguridad, es una función principal del sueño, etc. (véase arriba). Über den nervösen Charakter, 1912, pág. 54: «El sueño es un reflejo esquemático de actitudes psíquicas e indica al investigador el modo característico en que el soñador toma posición ante un problema inminente... no da nunca más que intentos de pensar por anticipado, preparaciones a modo de prueba de una posición de agresión... Pág. 56: ... muchas de sus disposiciones (a saber, del niño) destinadas al futuro se ejercitan anticipando, de manera lúdica... despierto o, de forma alucinatoria, en el sueño, a modo de prueba. Pág. 27: «Desde la estimación de sí mismo (a saber, baja) del niño... hasta el pleno desarrollo de la técnica neurótica... aparecen... fenómenos que han de entenderse, en el sentido de Groos3, como ejercicio, y en nuestro sentido, como preparación para el fin último ficticio.» Pág. 119: «La alucinación, y por tanto también el sueño, están destinados, como otros intentos previos de la psique, a descubrir el camino necesario para la elevación y el mantenimiento del sentimiento de la personalidad. En ella se reflejan la confianza, las esperanzas o los temores del paciente.» — Pág. 171: Debo... observar que yo... concibo el sueño... como reflejo de un intento abstrayente, simplificador, de encontrar, en una situación que amenaza con una derrota, mediante el pensar por anticipado y el tanteo de las dificultades... una salida que asegure el sentimiento de la personalidad»4. Pág. 175: «El sueño, este es el contenido de mis observaciones, tiende siempre al aseguramiento y tiene por tanto la función de pensar por anticipado.» — Pág. 54: ... estos... hechos nos muestran la esencia del sueño como una ficción en la que se hacen patentes los intentos previos y las pruebas mediante los cuales la previsión quiere llegar a dominar una situación en el futuro»... Pág. 73: «Así muestra el sueño al paciente la salida para protegerse de la curación.»... Pág. 86: «Este sueño nos muestra el intento de la paciente de prevenir en pensamiento nuevos intentos.»... Pág. 109: ... «situaciones oníricas arregladas a modo de prueba.» Pág. 120: ... «el sentido... es la anticipación en la dirección de un peligro esperado...» Pág. 127: «En un sueño, es decir, en un intento previo, en un tanteo a modo de prueba, esta línea de dirección... llega a expresarse con más fuerza.» Pág. 130: «En este sueño hace a modo de prueba una comparación, para ver si él...» Pág. 142: «Este primer sueño... comienza, pues, con consideraciones sobre...» |
No veo motivo alguno para consentir en un «reparto del niño»5.
Viena, 10 de junio de 1913.
Dr. Alfred Adler.
Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir del Zentralblatt für Psychoanalyse und Psychotherapie 3 (1912/13), cuad. 10/11 (julio de 1913), sección «Offener Sprechsaal» [Tribuna abierta], págs. 564-567 (Internet Archive). El título impreso es solo «Erwiderung» [Réplica]; la indicación entre corchetes es del archivo. Se omite la carta de Maeder a la que responde. Los comentarios S. n del código marcan el comienzo de cada página impresa del original.
Traducción: traducción íntegra al español, hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Las dos tablas comparativas, impresas en columnas a lo largo de varias páginas, se dan como una fila por columna, con un salto entre cita y cita; las citas de Maeder, Freud y del propio Adler se traducen del alemán, y las francesas de Maeder se dejan en su lengua, con traducción en nota. Se conservan las cursivas (que reproducen el espaciado del original), las notas del autor y la paginación original; las erratas del original se señalan con [sic]. Las equivalencias de los términos de la psicología individual siguen el glosario del archivo (Leitlinie, línea directriz; Sicherungstendenz, tendencia a la seguridad; Arrangement, arreglo; Persönlichkeitsgefühl, sentimiento de la personalidad). Las notas del traductor van marcadas «(N. del T.)».
«Los sueños informan al analista sobre la actitud de lo inconsciente respecto de los conflictos, sobre su tendencia ante un problema. Las soluciones del sueño me parecen tanto más útiles para el sujeto cuanto más se aproxima este a lo normal... Si los sueños pueden desarrollar una función preliminar para resolver un conflicto, una función de ejercicio preparatorio, ¿cómo es que actúan inconscientemente?... Una tendencia inconsciente se manifiesta en sueños, que acaba influyendo en el "yo" y le impone una solución determinada. Esta concepción de la función del sueño presenta un carácter teleológico.» (N. del T.) ↩
«Creo que se puede... decir que el sueño y la ensoñación, la imaginación, son para el adulto la continuación y la compensación del juego del niño.» (N. del T.) ↩
El original dice «Gross'»: se trata de Karl Groos, autor de Die Spiele der Tiere (1896) y Die Spiele der Menschen (1899), que interpretó el juego como ejercicio previo de las funciones de la vida adulta. (N. del T.) ↩
Más detalles en una conferencia pronunciada en 1912, «Traum und Traumdeutung» [Sueño e interpretación de los sueños], que se publicará en el próximo número de esta revista. ↩
Alusión al juicio de Salomón (1 Reyes 3, 16-28). (N. del T.) ↩