[17 de noviembre de 1943]
313 Woodlawn Road Baltimore-10, Md 17 de noviembre de 1943
Querido camarada Adler1:
Le agradezco mucho su detallada carta. Me duele sinceramente que este asunto le haya supuesto a usted molestias personales y un riesgo para su salud. Como ha leído mi carta a Otto2, no necesito decir nada sobre el fondo del asunto.
Solo una petición técnica: por razones profesionales no puede serme indiferente que llegue a manos de especialistas norteamericanos un artículo firmado por mí que por fuerza ha de parecerles poco serio y chapucero. Le ruego, por tanto, que publique en el próximo número de las ALN3 la nota que figura abajo. Si propone otra redacción, le ruego que me la envíe a tiempo para que pueda examinarla. Con ello procuraremos olvidar este incidente, penoso para todos nosotros.
Le devuelvo adjunta, con mi agradecimiento, la carta de Stern. Parece que la gente que acude a actos de ese tipo es realmente de segunda fila, y sería de desear para Stern que pronto pudiera respirar un aire más libre.
La camarada Flesch me pide que le devuelva un «programa de educación» de Londres que, según dice, recibí por mediación de usted. No encuentro nada parecido en mi carpeta. ¿Podría ayudarme a seguirle la pista?
Espero que ahora, en lo que toca a su salud, encuentre todo el reposo y la recuperación que necesita. En lo político, creo que solo veremos un horizonte más despejado cuando, con el avance de los acontecimientos de la guerra, los propios pueblos europeos entren cada vez más en juego.
Con un cordial saludo a su señora y a usted,
Suyo, Carl Furtmüller [autógrafo]
In our number of November 12 we published some excerpts from an article on Progressive Education in Austria by Carl Furtmüller. These excerpts were made without his knowledge, and therefore, he is not responsible for omissions or lack of clarity which might appear in this article4
[30 de noviembre de 1943]
313 Woodlawn Road Baltimore-10, Md 30 de noviembre de 1943
Querido camarada Adler:
Le envío adjuntos a) mi respuesta a la circular del ALC, b) las galeradas revisadas de mi artículo. Le agradezco mucho su propuesta de publicar el artículo íntegro en el próximo envío de las ALN y, naturalmente, estoy también de acuerdo con las palabras de presentación5.
Ahora mismo estoy ocupado en terminar de pasar una gripe que empezó la semana pasada en Haverford.
Con los mejores saludos,
Suyo, Carl Furtmüller [autógrafo]
[Telegrama a Otto Leichter, 28 de diciembre de 1943]
BRA194 11=U BALTIMORE MD 28 1024A DR OTTO SEICHTER, CARE DR FRIEDRICH ADLER= FONE MONUMENT 2-8889 50 WEST 106 NYK=
LOS TRENES SALEN DE NUEVA YORK A LAS 6.30 Y A LAS 7.30. ¿A CUÁL VAMOS A ESPERAR?= CARL S FIERTMULLER.
[20 de febrero de 1944]
313 Woodlawn Road Baltimore-10, Md 20 de febrero de 1944
Querido camarada Adler:
Muchas gracias por el envío de Plank y por la información de Londres; le devuelvo ambos adjuntos. Incluyo una copia de mi carta a los camaradas Plank. Me temo que el interés por las cuestiones educativas no es, por desgracia, tan grande como para que a la redacción puedan surgirle dificultades por un exceso de observaciones para el debate.
En su última carta, Otto mencionó que usted no se encuentra bien. Espero que eso pertenezca ya al pasado.
Hacia mediados de marzo, Leah6 y yo esperamos pasar por Nueva York camino de Canadá o a la vuelta.
Con un cordial saludo a su señora y a usted,
Carl Furtmüller [autógrafo]
[Anexo: copia de la carta a los camaradas Plank, 18 de febrero de 1944]
313 Woodlawn Road Baltimore-10, Md 18 de febrero de 1944
Estimados camaradas:
Permítanme saludar como el primer éxito práctico de nuestro programa de enseñanza7 el que, al cabo de mucho tiempo, me haya traído una señal de vida de ustedes. Su contribución al debate provocará, supongo y espero, otras intervenciones, y creo que entonces la revista me dará ocasión, como ponente, de pronunciar una especie de palabra final. Hoy, brevemente, mi opinión para ustedes personalmente.
Precisamente estoy ocupado en un trabajo que expone el contraste entre las limitaciones de un programa inmediato y el plan de una reconstrucción completa. Estoy de acuerdo con ustedes en que una reconstrucción así es el único método por el que podemos volver para bien la destrucción precedente. Pero para nuestro programa nos encontrábamos ante la pregunta: ¿qué habrá que emprender de inmediato, en semanas y meses? Teníamos que ponernos en la situación de las personas que, tras la caída de Hitler en julio de 1944 (o del 45 o del 46), tuvieran que abrir las escuelas el 1 de octubre. Desde este punto de vista, debemos estar preparados tanto para la objeción de una prudencia excesiva como para el reproche de utopía, si se piensa en el estado de destrucción material y moral en que se encontrará la enseñanza austriaca al cesar las hostilidades. No pasen por alto en cuántos puntos fundamentales (escuela unificada, gratuidad de la escuela y del material escolar en todas las escuelas, enseñanza complementaria obligatoria para todos, escuela estatal, cuestión religiosa, transformación de la escuela media superior, refundición de las escuelas superiores) este programa nada audaz va más allá de lo alcanzado en la República. Y, con todo, la principal preocupación del programa era, naturalmente, política: ¿cómo se liquida el nazismo entre maestros y alumnos?
Coeducación. Que yo sepa, todos los miembros de la comisión son partidarios de la coeducación. Precisamente por eso se nos ha escapado, seguramente, que la redacción no expresa con bastante claridad nuestra suposición de que la organización definitiva se basará en la coeducación. Hacerla obligatoria en el programa inmediato habría complicado aún más una situación ya complicada. Queda sugerida.
Su protesta contra «quedar abandonados a sí mismos» me parece un resto de susceptibilidad del movimiento juvenil8. Creo que es un uso lingüístico establecido que «abandonar a alguien a sí mismo» no significa darle libertad, sino negarle la ayuda y la asistencia necesarias. Con las propuestas concretas están ustedes, seguramente, de acuerdo, y yo con su teoría pedagógica. De la antinomia entre política y pedagogía, más adelante.
Si habrá o no jóvenes en paro, no puede decidirlo el programa escolar. Decimos que, si los hubiera de forma permanente o pasajera, habrá que establecer para ellos escolaridad obligatoria full time [a tiempo completo]. Por eso «agregada» a las escuelas complementarias, porque estas son, a su vez, escuelas part time [a tiempo parcial]. Colonias juveniles precisamente aquí, porque para este grupo hay que tomar disposiciones nuevas y porque, probablemente, para este grupo precisamente el problema del sustento será crítico.
El problema de la escuela unificada solo llega hasta los 14 años, puesto que no se prevé un cambio inmediato de la edad escolar. La liquidación de la escuela media inferior duraría, pues, 4 años y no 8. El paso a la escuela unificada debe sentirse como un importante paso adelante y por eso queremos prepararlo bien en lo posible y no cargarlo con el torbellino de clases formadas al azar. Es muy posible que nos encontremos con un caos escolar que liquide por sí solo este problema. En ningún caso podríamos llamarlo «escuela unificada» si reuniéramos de repente en una 4.ª clase común a los alumnos que han terminado la tercera clase del Gymnasium, de la Realschule y de la escuela principal (Hauptschule).
Este es el punto en que estoy en desacuerdo de principio con ustedes. No logro ver por qué la participación obligatoria en una institución educativa llamada organización juvenil habría de ser menos democrática que la obligación de asistir a la institución educativa llamada escuela. Dentro de esta obligación general, unas cosas serán obligatorias y otras voluntarias. Estas organizaciones, naturalmente, no podrán ser «democráticas» sin restricciones, como en la República, sino que tendrán que estar bajo un control eficaz; de lo contrario serían un semillero de todas las variedades del fascismo. No por ello tendrá la juventud menos derechos que los adultos, sino que vivirá en las mismas condiciones que ellos: a saber, que en el periodo de liquidación del fascismo solo los demócratas de confianza podrán disfrutar plenamente de los derechos de la democracia. Es decir, si son nuestros amigos, y no unas u otras formas encubiertas del fascismo, quienes gobiernan el país.
Un tratamiento detallado de los jardines de infancia corresponde a un programa de asistencia a la juventud; por eso aquí solo se mencionan para que esté completo, con un verbo que de verdad no dice nada. En cambio, casi me inclinaría a «interpretarles como quisquillosidad» que encuentren que el pasaje sobre las escuelas complementarias agrícolas no dice nada en absoluto. Hasta ahora había allí un vacío, porque «la naturaleza particular… y en seguida» hacía supuestamente imposible la enseñanza complementaria obligatoria en el campo9. Ahora exigimos (¡y en el programa inmediato!) que se superen estas dificultades creando una organización propia, del todo nueva. Quizá eso sea exigir más de lo que será posible llevar a cabo, pero sin duda es decir algo. En la comisión no hay ningún conocedor de la enseñanza rural y, en particular, de la agrícola. Por eso, hacer propuestas de detalle habría sido una presunción.
Me alegraría mucho saber de ustedes también algo personal. ¿Qué clase de actividad guerrera se esconde bajo el «Pvt»10?
Muy cordialmente
Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de las imágenes digitales (IIIF) de los originales mecanografiados: Internationaal Instituut voor Sociale Geschiedenis (IISG), Ámsterdam, Friedrich Adler Papers (ARCH00135), n.º 94 (correspondencia del Austrian Labor Committee, 1941-1946), https://hdl.handle.net/10622/ARCH00135.94. Cartas inéditas. Se reúnen aquí, en orden cronológico y cada una encabezada por su fecha, todos los escritos de Carl Furtmüller de la carpeta (imágenes 5-8, 12 y 13); la copia de su carta a los camaradas Plank va como anexo de la carta del 20 de febrero de 1944, con la que se envió. No se publican los demás documentos de la carpeta, que no son de Furtmüller: la nota manuscrita de Leah C. Furtmüller a Katia y Friedrich Adler sobre un impreso del Mount Sinai Hospital de Nueva York (imágenes 2-3), la carta a Leah sobre la hospitalización de Carl firmada a mano «Kathia» [Katia Adler] (9 de mayo de 1944, imagen 4), las cartas de Friedrich Adler a Carl Furtmüller del 10 de noviembre (imágenes 16-18), 28 de noviembre (imágenes 14-15) y 23 de diciembre de 1943 (imagen 9) y a Leah C. Furtmüller del 23 de diciembre de 1943 (imagen 10, sobre el cuestionario del Departamento de Justicia), y las cartas de Leah C. Furtmüller a Friedrich Adler del 15 de diciembre de 1943 (imagen 11) y del 6 de julio de 1945 (imagen 19).
Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Genosse se traduce «camarada»; Unterrichtsprogramm, «programa de enseñanza»; Sofortprogramm, «programa inmediato»; Einheitsschule, «escuela unificada»; Fortbildungsschule, «escuela complementaria»; Untermittelschule / Obermittelschule, «escuela media inferior / superior». La nota en inglés de la carta del 17 de noviembre se deja en el original y se traduce en nota; el telegrama se traduce, con su texto inglés en comentario. Se conserva la numeración de los puntos de la carta a los Plank tal como está mecanografiada.
Friedrich Adler (1879-1960), hijo de Victor Adler, secretario de la Internacional Obrera y Socialista hasta 1940 y, en el exilio de Nueva York, dirigente del Austrian Labor Committee (ALC), organización de los socialdemócratas austriacos exiliados en Estados Unidos. No tenía parentesco con Alfred Adler. (N. del T.) ↩
Otto Leichter (1897-1973), socialista austriaco exiliado en Nueva York, que redactaba con Friedrich Adler la Austrian Labor News. (N. del T.) ↩
Austrian Labor News, órgano del Austrian Labor Committee. Según la carta de Friedrich Adler del 10 de noviembre de 1943, en el número dedicado al aniversario de la República (12 de noviembre) el artículo de Furtmüller sobre la reforma escolar quedó reducido, por falta de espacio, a la introducción y las conclusiones. (N. del T.) ↩
«En nuestro número del 12 de noviembre publicamos algunos extractos de un artículo sobre la educación progresista en Austria de Carl Furtmüller. Estos extractos se hicieron sin su conocimiento y, por tanto, no es responsable de las omisiones o faltas de claridad que puedan aparecer en este artículo». Nota propuesta por Furtmüller, en inglés en el original. (N. del T.) ↩
En su carta del 28 de noviembre de 1943, Friedrich Adler le había propuesto reproducir en multicopista el artículo íntegro, precedido de una breve nota explicativa. (N. del T.) ↩
Leah C. Furtmüller, segunda esposa de Carl Furtmüller en el exilio norteamericano. (N. del T.) ↩
El programa de enseñanza para la Austria de posguerra elaborado por una comisión de socialistas austriacos exiliados, de la que Furtmüller fue ponente. (N. del T.) ↩
jugendbewegerisch: propio del movimiento juvenil alemán y austriaco (Jugendbewegung), con su ideal de autonomía de la juventud. (N. del T.) ↩
Cita abreviada de un texto anterior que no se ha identificado. (N. del T.) ↩
Pvt: abreviatura inglesa de private, soldado raso del ejército norteamericano. (N. del T.) ↩