[I. 3 de noviembre de 1920]

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Aline Furthmüller: En realidad, todas las compañeras que han hablado hasta ahora estaban de acuerdo con lo expuesto por la compañera Proft. Al juzgar la cuestión de los efectos de la fusión de la organización de mujeres y la de hombres,1 de lo único que se trata es de si la relación ha de compararse con un matrimonio feliz o con uno desgraciado. Por mucho que apreciemos la «Arbeiterinnen-Zeitung», hay que decir que, como órgano de lucha, basta con que salga una vez al mes. Tanto el problema del periódico como el de ganar a las mujeres para la actividad política son en gran medida problemas pedagógicos. Quien ayer todavía se entusiasmaba con el [una palabra ilegible] no puede tener ya mañana buen gusto. Con medios muy sencillos y baratos, como el cultivo de la sociabilidad, podemos conseguir que la única elevación que reciban las mujeres no les venga, como hasta ahora, de la Iglesia.

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Luitpold Stern: […] La compañera Furthmüller ya ha señalado que sin una sociabilidad socialista no podremos ganar a las mujeres para nuestra causa. […]

[II. 4 de noviembre de 1920]

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Furtmüller (Viena): El problema que ya se tocó ayer, el problema de las muchachas jóvenes, no puede tomarse lo bastante en serio. Aquí es donde sentimos más dolorosamente que vivimos en una época de transición, que padecemos las consecuencias de la educación capitalista y que aún no tenemos una educación socialista. Por eso hay tan pocas muchachas de los medios proletarios a las que se pueda poner a trabajar en la asistencia social,2 porque las hijas de los proletarios tienen que ganar dinero deprisa. Tenemos solo una escuela, pero no un centro educativo. Aquí hemos llegado a la reforma escolar: la escuela con la reforma escolar puede hacer labor educativa. Cuando el maestro ya no tenga que atender a cincuenta o sesenta niños, cuando el maestro conozca a sus niños, entonces podrá hacer labor educativa. ¡Escuela y labor de formación!

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Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de los facsímiles de la Arbeiterinnen-Zeitung (Viena), año 29, n.º 23, 7 de diciembre de 1920, pág. 6 (intervención I), y n.º 24, 21 de diciembre de 1920, pág. 6 (intervención II), en ANNO, Österreichische Nationalbibliothek. En la I, una palabra es ilegible en el facsímil. Es un extracto: resumen redactado de las actas, en estilo directo, no texto de Aline Furtmüller.

Versiones breves de la Arbeiter-Zeitung (Viena), crónica «La conferencia de mujeres». N.º 304, 4 de noviembre de 1920, pág. 2 (sesión del miércoles 3): «Aline Furtmüller (Viena-Landstraße): Las opiniones sobre los efectos de la organización común no difieren mucho y no son en absoluto desfavorables. Un aumento correspondiente de nuestra eficacia ayudará a superar las dificultades existentes». N.º 305, 5 de noviembre de 1920, pág. 2 (sesión del jueves 4): «Dra. Aline Furtmüller (Viena): Tenemos solo una escuela, pero no un centro educativo. Solo la escuela con la reforma escolar puede hacer labor educativa».

Traducción: traducción íntegra al español del extracto, hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Las cursivas de los nombres reproducen el espaciado del original. Erziehung se traduce «educación» y Bildungsarbeit «labor de formación»; Erziehungsanstalt, «centro educativo», por oposición a la escuela que solo instruye. Las adiciones del traductor van entre corchetes.

  1. Tras la guerra, la organización femenina autónoma del partido se había fundido con la organización general; la conferencia hizo balance de la fusión. (N. del T.) ↩

  2. Fürsorge: la asistencia social municipal (protección de la infancia, de la juventud, etc.), que el partido quería confiar a trabajadoras sociales salidas de la clase obrera. (N. del T.) ↩