ADLER ATRIBUYE EL DELITO A LA IDEA DE INFERIORIDAD
El psiquiatra vienés declara que en su raíz está el deseo de ser un héroe y de jugar con el poder.
LLAMA A LA PSICOLOGÍA REMEDIO
El tratamiento debería empezar en los primeros años de vida, dice. Es partidario de la religión como fuerza social.
El delito puede prevenirse, los problemas conyugales pueden resolverse, el fracaso económico puede atenuarse, el complejo de inferioridad puede derrotarse y todos los estados de inadaptación mental pueden prevenirse o curarse mediante la aplicación de la psicología individual, según el doctor Alfred Adler, psicólogo y psiquiatra vienés, que llegó a Nueva York el miércoles para una gira de conferencias.
El doctor Adler, que ha fundado treinta consultorios de conducta infantil en colaboración con las escuelas públicas de Viena, cree que el primer día de vida del niño no es demasiado pronto para empezar el tratamiento psicológico, según dijo ayer en el Gramercy Park Hotel.
«Hay tres tipos generales de niños difíciles», dijo el doctor Adler, «en los que entran todos los niños que no están completamente adaptados. Exceptúo, naturalmente, a los débiles mentales y a los dementes, y no me refiero al niño normal. El primer tipo es el niño nacido con órganos imperfectos, un niño que, si tiene molestias de estómago, piensa continuamente en comida, con exclusión de su sentimiento de comunidad.1 Si tiene mala vista, solo piensa en ver mejor.
»El segundo tipo es el niño mimado, mimado por sus padres, y que, cuando crece, quiere que otros lo mantengan. Los hijos únicos son a menudo de este tipo. El tercer tipo es el niño odiado, que nunca ha conocido el amor de un padre o de un amigo. Estos niños son a menudo feos, lisiados, ilegítimos, huérfanos o niños no deseados.»
Los tres grandes problemas sociales de la vida, cree el doctor Adler, son la sociedad, la ocupación y el amor.
La frecuencia del divorcio en los Estados Unidos, dijo el doctor Adler, se debe probablemente a una falta de sentimiento de comunidad en uno u otro de los cónyuges. Unos consejos de orientación para casados, dijo, ayudarían a prevenir el divorcio.
A los niños, dijo, se les puede enseñar a rehuir el delito si se les enseña que el delincuente no es un héroe, sino un cobarde.
«En el fondo de la mente de la mayoría de los delincuentes está el deseo de ser un héroe», declaró el doctor Adler. «Los delincuentes en realidad tienen miedo y son víctimas del complejo de inferioridad. Quieren jugar con el poder sobre la vida y la muerte, ser Dios.»
El doctor Adler no cree que la herencia tenga nada que ver con el progreso o el retroceso mental, dijo. «La herencia», dijo, «es corporal, no mental. La locura y la debilidad mental no se heredan en sí mismas. Lo que se hereda es la enfermedad corporal, que causa la locura y la debilidad mental.»
«No soy ateo», dijo el doctor Adler, «ni soy seguidor de ningún credo en particular. Creo que toda religión que ayude a fomentar el sentimiento de comunidad, el sentido de la solidaridad social en el individuo, que le enseñe que todos los hombres son hermanos, es buena.»
Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de la imagen de la página en el archivo TimesMachine de The New York Times (artículo 95711230): «Adler Lays Crime to Inferiority Idea», The New York Times, 19 de enero de 1929, p. 22, sin firma.
Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026), con los titulares y subtítulos tal como se imprimieron. Social interest y social sense se traducen «sentimiento de comunidad», conforme al glosario del archivo.
Social sense en el original; como social interest, se traduce siempre «sentimiento de comunidad» (Gemeinschaftsgefühl). (N. del T.) ↩