Psicoanálisis y curanderismo1

Las lecciones del caso Reik

La Wiener Allgemeine Zeitung informó hace poco de la denuncia presentada por el cónsul norteamericano contra el conocido escritor y psicoanalista Dr. phil. Reik.2 Los diarios matutinos de Viena se hicieron eco del caso, y el Illustrierte Wiener Extrablatt publica en su número del 16 de junio3 una conversación con el conocido psiquiatra Dr. Enst [Ernst] Bischoff, catedrático de la Universidad, que se expresó del siguiente modo sobre el tratamiento por legos y el psicoanálisis:

«El psicoanálisis es un método de investigación psicológica que —y esto lo distingue de otros— es al mismo tiempo terapéutico, es decir, un método de investigación y de curación a la vez. Se emplea sobre todo para el tratamiento de personas neurópatas, y ya por eso hay que exigir sin falta que quien lleve a cabo el tratamiento conozca a fondo la naturaleza de las enfermedades nerviosas funcionales; y eso solo puede ser así si ha cursado la carrera completa de medicina y ha recibido la formación completa de neurólogo y psiquiatra. Quien no ha seguido esta formación no puede en modo alguno juzgar el alma del ser humano, su resistencia a que se despierten recuerdos cargados de afecto, como es necesario para evitar consecuencias perjudiciales.

»El psiquiatra necesita una aguda capacidad de observación y una sensibilidad educada si quiere evitar la aparición involuntaria de estados hipnóticos, ya que precisamente aquí existe una especial propensión a que surjan incidentes autohipnóticos, a causa de la técnica peculiar y de la repetición, necesariamente frecuente, de estas monótonas sesiones psicoanalíticas.

»El psicoanálisis podría compararse con las intervenciones más graves que practica el cirujano en el terreno corporal. A nadie se le ocurrirá dejar que una persona sin una formación quirúrgica muy sólida realice semejante intervención. Allí se trata de un peligro de muerte corporal; aquí, del peligro del derrumbe anímico definitivo.

»Naturalmente, hay casos raros de legos con unas dotes especialmente intuitivas que obtendrán éxitos extraordinarios en el psicoanálisis, aun sin poseer un título de médico. Pero ¿cómo comprobar si existen esas dotes?».

Uno de nuestros colaboradores ha hablado hoy con el psicólogo individual Dr. Alfred Adler, conocido mucho más allá de las fronteras de nuestra patria. En su día, el Dr. Adler vio al paciente de Reik y le aconsejó también que regresara a su país. Se trataba en el paciente de un

caso de melancolía grave con trastornos pasajeros de la conciencia.

Amenazó a Reik y declaró a la policía que Reik lo había dejado impotente. Alfred Adler expresó ya entonces ante los agentes de policía la opinión de que la enfermedad del paciente seguía un curso del todo normal y que el tratamiento, ciertamente, no la había mejorado a ojos vistas, pero tampoco la había agravado.

Ante nuestro colaborador, el doctor Adler opinó: «El tratamiento psicoanalítico como tal solo puede llevarlo a cabo el médico. Pero el paciente necesita a menudo vigilancia durante horas, e incluso días, y sería demasiado costoso en tiempo que el médico se encargara él mismo de esa vigilancia en todos los casos. Para tales fines, el médico se sirve del

lego culto, formado en el psicoanálisis y psíquicamente idóneo.

Hasta qué punto recurre el médico a la ayuda de este colaborador depende de la particularidad de cada caso. Mis ayudantes en el tratamiento de niños difíciles de educar son a menudo maestros formados especialmente para ello. Pero el tratamiento queda reservado exclusivamente al médico...».


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original): Wiener Allgemeine Zeitung, sábado 17 de julio de 1926, p. 4, artículo sin firma, transcrito a mano sobre la imagen de la página (ANNO / Österreichische Nationalbibliothek, ANNO_waz19260717). Se traduce el artículo completo, también las palabras de Bischoff tomadas del Illustrierte Wiener Extrablatt, porque las declaraciones de Adler les responden.

Traducción: traducción íntegra al español, hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Se conservan los titulares, la división en párrafos, las cursivas (que reproducen el espaciado del original) y los dos renglones destacados en negrita. Las adiciones del traductor van entre corchetes.

  1. Kurpfuscherei: curanderismo, es decir, ejercicio de la medicina sin título, delito perseguido en Austria; es la acusación que pesaba sobre Reik. (N. del T.) ↩

  2. Theodor Reik (1888-1969), psicoanalista vienés, doctor en filosofía y no médico, fue denunciado en 1926 a raíz de las quejas de un paciente norteamericano, Newton Murphy, y procesado por ejercicio ilegal de la medicina; el caso se sobreseyó en 1927 y movió a Freud a escribir Die Frage der Laienanalyse [La cuestión del análisis por legos] (1926). Reik había sido el analista del paciente; Adler, según el artículo, lo examinó después. (N. del T.) ↩

  3. Así en el original; probablemente por 16 de julio, la víspera de este número. (N. del T.) ↩