Si le gusta presumir de que nunca sueña, quizá sea usted realista y esté lleno de sentido común. Pero también podría ser, dijo anoche en la Academy of Music el psicólogo doctor Alfred Adler, porque es usted débil mental.

Pues ni los débiles mentales ni los realistas son muy dados a soñar. El realista, porque aparta de sí las fantasías tanto en el sueño como en la vida; el débil mental, porque es incapaz de soñar, ya que soñar es una función creadora.

Si usted sueña con regularidad, dijo el doctor Adler, es porque es creativo y dado a la fantasía, o porque le gusta engañarse a sí mismo.

«Nuestros sueños dependen de la clase de vida que llevamos», dijo el doctor Adler. «Personas distintas pueden soñar las mismas cosas, pero el significado será diferente para cada una.

»Por eso no pueden ser ciertas las interpretaciones de los sueños en masa, ni pueden significar nada las interpretaciones de sueños por correo. Hay que comprender a la persona para comprender su sueño.

»Sobre todo hay que comprender las experiencias que está viviendo en ese momento y las emociones que le despiertan, pues los sueños son, en forma simbólica y metafórica, la expresión de la emoción de nuestras experiencias presentes.»

Los sueños más comunes, dijo el doctor Adler, son los de caer, volar, trepar y verse atrapado en una multitud sin suficiente ropa. Este último sueño se explicó como causado por lo general por un sentimiento de inseguridad o de insuficiencia de uno mismo.


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de la imagen de la página en fultonhistory.com: «Are You Creative or Foolish? Asks Adler in Talk on Dreams», Brooklyn Daily Eagle, Brooklyn (Nueva York), 27 de octubre de 1933, sin firma (el número de página no se lee en el ejemplar).

Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). El juego del titular (foolish, de to fool oneself, «engañarse») se vierte por «se engaña a sí mismo»; feeble-minded, «débil mental», término clínico de la época.