El matrimonio en que existe desigualdad está condenado al fracaso, se afirma

El papel femenino aterra a la muchacha media de hoy porque la sociedad ha infravalorado la esfera que legítimamente corresponde a la mujer, dijo el Dr. Alfred Adler, psicólogo vienés, a las socias del Civitas Club en una reunión celebrada ayer en el número 114 de Pierrepont st. Solo reconociendo el cuidado del hogar como un arte se establecerá un verdadero sentido de igualdad, declaró.

«Desde los días de su infancia», dijo, «oímos a las niñas expresar el deseo de haber nacido varones. El deseo de muchos padres de tener hijos varones antes que hijas es perjudicial para ambos sexos por la falsa escala de valores que de ello resulta. Además, la mayor libertad concedida a los chicos hace que las chicas los imiten, porque no soportan desempeñar un papel inferior. Tanto los chicos como las chicas deben ser educados en la creencia en la igualdad de los sexos, o no estarán debidamente preparados para las responsabilidades del amor y del matrimonio.

»Este sentimiento de desigualdad entre los sexos lleva a menudo a las mujeres jóvenes a elegir por maridos a hombres viejos o a débiles, para poder llevar la voz cantante. Los matrimonios en que existe desigualdad están condenados al fracaso. En una cultura como la nuestra no es posible que una persona domine a la otra sin una resistencia activa.

»La literatura y el cine de hoy nos han impuesto además falsos modelos al presentar siempre la lucha y la inseguridad en el matrimonio. Nuestra visión está fuertemente influida por las situaciones tensas y las dificultades que vemos constantemente subrayadas».


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original): The Brooklyn Daily Eagle (Brooklyn, Nueva York), jueves 10 de febrero de 1927, p. 5, crónica sin firma, transcrita sobre la imagen de la página (fultonhistory.com, «Brooklyn NY Daily Eagle 1927 a Grayscale - 1547.pdf»).

Traducción: traducción íntegra al español, hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Se conservan el titular y la división en párrafos. «Members» se traduce «socias» porque el Civitas Club era un club femenino (la pieza aparece en la página de clubes femeninos del periódico). Las adiciones del traductor van entre corchetes.