Conversación con el profesor Adler

El profesor Alfred Adler, fundador de la escuela de psicología individual, conocido en todos los países civilizados, ha regresado de América, donde reside desde hace años, a Viena, su ciudad natal, para unas cortas vacaciones. El profesor Adler, que en América no solo da clases de psicología médica, sino que dirige también una clínica y una consulta privada, ha tenido la amabilidad de contar a uno de nuestros colaboradores los siguientes detalles sobre su actividad en los Estados Unidos.

Visita de América

El profesor Adler se ha alojado en un hotel tranquilo y silencioso del distrito noveno.

Desde hace ocho años ha permanecido, con breves interrupciones, en los Estados Unidos. Desde hace tres años ha fijado en Nueva York su residencia permanente. Solo por carta sigue en contacto con sus antiguos colaboradores y amigos de Viena.

Unos ojos claros, de una calma extraña, miran tras los cristales de unas gafas de montura dorada. Nada en este hombre recuerda la atmósfera de inquietud y nerviosismo del hombre de 1935. Esa inquietud, ese nerviosismo es precisamente lo que el profesor Adler trata de combatir con su escuela psicológica.

«Creo haber encontrado las causas de la difícil educabilidad de los niños, que termina en la neurosis, el delito, el alcoholismo y el suicidio. Además de mis clases para los estudiantes de mi college», cuenta el profesor, «he proseguido mis investigaciones y, debo decirlo, he encontrado en los Estados Unidos un apoyo muy comprensivo a mis trabajos. Si en Europa se supone que la investigación seria, el trabajo científico fundamental, solo se da en el continente, y que América, en cambio, es el país del realismo superficial, del deporte y de los negocios, se está en un error. Precisamente en América se hace muchísimo por la ciencia, no solo por parte del Estado, sino también de mecenas privados. También el sistema de educación del college tiene mucho de bueno. No hay distancia entre profesor y alumno, que en América está casi excluida; el profesor está siempre informado de las preocupaciones y los asuntos de sus estudiantes, y todo el trabajo se facilita con ello. Últimamente se han alzado ya también en América voces que se pronuncian contra la práctica excesiva del deporte en estos centros de enseñanza, de modo que precisamente en las universidades norteamericanas se encuentra un verdadero trabajo objetivo.

»Además de las clases para mis estudiantes, doy también cursos en los que se perfeccionan maestros y psicólogos. Los docentes que pueden presentar un certificado de haber cursado uno de estos cursos obtienen mejores puestos y se les paga mejor. De un modo tan real fomenta América la formación científica de sus ciudadanos.

»También en mi consulta privada tengo muchísimo que hacer. En América el psicólogo encuentra más que en Europa la confianza de sus pacientes. Aunque el éxito verdaderamente sin precedentes del psicoanálisis pronto se haya desvanecido, el interés del norteamericano por toda nueva teoría científica sigue siempre despierto, y es además lo bastante desinteresado como para prestar a una teoría así todo su apoyo.

»Que la medicina tiene que ocuparse no solo de los daños corporales, sino también de los daños anímicos del organismo humano es hoy un hecho reconocido en todas partes. El cuidado de la descendencia, el instinto de “cuidar de la cría” fundado en la esencia de todo ser vivo, pone al hombre una y otra vez ante nuevas cuestiones de este tipo.

Conferencias en Viena

»Después de mi agotadora actividad, me alegra pasar de nuevo unas cortas vacaciones en Viena y visitar a mis amigos y a mis parientes. En nuestra asociación de psicología individual daré también en Viena algunas conferencias e informaré a mis colaboradores y amigos sobre las últimas investigaciones.

»Mi mujer, que me ayuda siempre en todos mis trabajos, hace todos los viajes a mi lado y es para mí una colaboradora insustituible.»

Herbert Ell.


Fuente: traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha sobre la imagen de la página en ANNO, Österreichische Nationalbibliothek (ANNO_dmo19350708, imagen 8): «Gespräch mit Professor Adler», Der Morgen. Wiener Montagblatt, Viena, 8 de julio de 1935, p. 8, firmado «Herbert Ell.».

Traducción: traducción íntegra al español hecha para la Escuela Libre de Psicología Adleriana (2026). Schwererziehbarkeit se traduce «difícil educabilidad»; Kolleg (el college norteamericano, aquí la facultad de medicina de Long Island) se da como college; Brutpflege, término de la biología, «cuidado de la cría». Las cursivas reproducen el espaciado del original.