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Title: Niños proletarios
Description: Artículo que reúne las mediciones escolares de Axel Key, Quetelet, Geißler y Uhlitzsch (Freiberg), Hasse (Leipzig-Gohlis), Graupner (Dresde) y Rietz (Berlín) para mostrar que los hijos de los pobres son más bajos, más ligeros y de pecho más estrecho que los de los acomodados: la miseria impuesta por el capital marca el cuerpo de la juventud proletaria.
Author: Otto Rühle
URL: https://adler.school/archivo/ruhle/1905-07-02%20Proletarierkinder
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# Niños proletarios

Por Otto Rühle

<!-- pág. 5 (1.er suplemento) -->

El capital es despiadado. No perdona ni a viejos ni a jóvenes. En los molinos de huesos del moderno trabajo servil tritura los miembros de los hombres; en los infiernos sudorosos de la industria a domicilio reseca los cuerpos y las almas de las mujeres; en los talleres de tallistas y las chozas donde se fabrican pizarrines, tras los telares y las máquinas de toda clase, en los campos de remolacha y en los pastos, extiende la consunción física y la corrupción moral entre las filas de los menores. Donde no derriba de un golpe brusco, estrangula con las manos de mil dedos de la miseria, en una lenta y atroz labor de ahogo, y para que no falte ninguna en las hecatombes de sus víctimas, da ya a miles de niños desde la cuna, como herencia de la necesidad, el pecho débil, el pulmón que tose, el cuerpo enfermizo para el camino de la vida, casi siempre, ¡ay!, tan corto. Mientras los hijos de los ricos crecen al sol y saciados hacia la belleza y la fuerza, los hijos de la pobreza, las plantas mustias y raquíticas de la oscura tierra de la juventud proletaria, son hijastros del desarrollo.

Desde hace decenios, médicos y pedagogos han hecho notables investigaciones en escolares para determinar las condiciones del crecimiento durante los años escolares. Las investigaciones han aportado datos sorprendentes sobre el grado en que la juventud proletaria sufre en su desarrollo corporal por lo desfavorable de las condiciones sociales.

A comienzos de los años ochenta del siglo pasado, el fisiólogo sueco *Axel Key* emprendió por encargo de una comisión investigaciones de higiene escolar de gran envergadura para aclarar la cuestión de si, y en qué medida, el exceso de esfuerzo intelectual de los alumnos ejercía una influencia nociva sobre su salud física y psíquica. Publicó los resultados de sus investigaciones en una extensa obra de importancia pionera. Trata en ella, entre otras cosas, la cuestión de cómo se comporta el crecimiento corporal en estatura y peso de los niños de las clases más pobres respecto al de los hijos de padres mejor situados durante el período de asistencia a la escuela. Y dice textualmente: «Está demostrado que los niños de las clases más pobres son inferiores en estatura y peso a los de igual edad de las clases acomodadas. También la comisión danesa obtuvo tales resultados. Era interesante examinar también entre nosotros este comportamiento... Lo principal era ver si los niños de la escuela popular eran más bajos y más ligeros que los de igual edad de las escuelas secundarias. Así ocurre, en efecto, tanto en estatura como en peso, tanto en los varones como en las niñas y en todas las edades... En todas partes existe la diferencia *a favor de los mejor situados*. El resultado de la comparación coincide pues, en conjunto, plenamente con el hallado en otros lugares y demuestra de nuevo de forma llamativa la gran influencia que las circunstancias de la vida ejercen sobre el crecimiento y el desarrollo del niño.» Las tablas adjuntas permiten ver claramente, en detalle, las diferencias de constitución corporal entre los hijos de la burguesía y los del proletariado. En los varones, la diferencia de estatura llegaba hasta 6 cm entre los 8 y los 10 años, y hasta 5 cm entre los 11 y los 15; en las niñas, hasta 3 cm. La diferencia de peso llegaba en los varones hasta 3 kg entre los 8 y los 10 años, hasta 5 kg entre los 11 y los 15, y en las niñas hasta 3 kg.

Las comprobaciones de Axel Key causaron gran sensación, aunque en realidad no contenían mucho nuevo en este terreno. El propio Key se había remitido a investigaciones más antiguas. En efecto, ya varios decenios antes que él el estadístico belga *Quetelet* había hecho investigaciones semejantes; además, *Florence Keller* en América y, en 1877, *Bordisch*[^t1] en Boston habían medido y pesado a 24 000 niños distinguiendo la nacionalidad y la posición de los padres. Por la misma época, *Ch. Roberts* en Inglaterra, con 22 000 adultos y muchachos, y dos años más tarde *Paglieni* en Italia, con 2000 personas de 3 a 19 años, habían realizado mediciones detalladas y cuidadosas teniendo en cuenta las condiciones sociales en que vivían esas personas. También un alemán, *Kotelmann*, de Hamburgo, había precedido a Axel Key. Pero mayor que el número de precursores fue el de sucesores: *Mijáilov-Erismann* en la Rusia central, *Kosmorski* en Varsovia, *Landsberger* en Posen, *Carstädt* en Breslau, *Schmidt* en Saalfeld, *Schmid-Monnard* en Halle, etc. Todos los observadores coincidieron sin excepción en que existe una diferencia, a veces muy considerable, en el desarrollo corporal en perjuicio de la población más pobre.

En 1886, el consejero médico Dr. Geißler y el candidato *Uhlitzsch* realizaron en el distrito de inspección escolar de *Freiberg*, en Sajonia, amplias mediciones de las proporciones de estatura de los escolares. En el informe que presentaron al respecto (Zeitschrift des kgl. sächs. Stat.-Bureaus, año 34) figura una tabla —número y estatura de los niños de familias mineras y de los alumnos de las escuelas burguesas (*Bürgerschulen*) de Freiberg por grupos de edad— de la que se desprende que los pobres hijos de mineros estaban *en todos los casos peor desarrollados* que los hijos de la burguesía mejor situada. Los varones del primer grupo eran, por término medio, 5,1 cm más bajos a los 10 años, 4,7 cm a los 14 y al menos 2,3 cm en los demás años que los del segundo; igualmente las niñas, hasta 5,1 cm más bajas que las hijas de los burgueses. El informe dice al respecto: «Puede verse qué influencia son capaces de ejercer sobre el desarrollo del cuerpo las condiciones de vida en que crecen los niños. Los niños de familias mineras son en todos los casos más bajos que los que asisten a las escuelas burguesas; muestran incluso medidas menores que las halladas para el conjunto de los niños medidos, mientras que los niños de las escuelas burguesas están muy por encima de la media general. Se confirma también aquí la afirmación del estadístico y médico francés Villermé de que el hombre se hace tanto más alto y su crecimiento alcanza tanto más deprisa su término cuanto más rico es el país, en igualdad de las demás circunstancias, cuanto más general es el bienestar, cuanto mejores son el vestido, la vivienda y sobre todo la alimentación, y cuanto menores son la necesidad, los esfuerzos y las privaciones que se sufren en la infancia y en la juventud.»

Una estadística sobre las condiciones de crecimiento de los alumnos de la escuela popular de *Leipzig-Gohlis*, levantada a comienzos de los años noventa del siglo pasado por el antiguo diputado de Leipzig profesor *Hasse*, no ofrece por desgracia puntos de apoyo para comparar a los hijos de proletarios con los de familias burguesas del mismo lugar, ya que la estadística se refiere solo a alumnos de la escuela popular, es decir, a hijos de las clases pobres y más pobres. Sí pueden hacerse, en cambio, comparaciones entre los alumnos de la escuela popular de Gohlis y los de otros lugares. En estatura, los alumnos de Gohlis están más o menos a la par de los de Halle y Saalfeld, medio año de crecimiento por detrás de los berlineses y otro tanto por delante de los de Freiberg. En cambio, un muchacho de Gohlis queda en todos los casos *dos* años de crecimiento por detrás de un hijo de burgués berlinés. En peso, el de Gohlis es en general algo más pesado que el alumno de la escuela popular de Berlín, Halle, Saalfeld y Freiberg, pero no tanto como un vástago de una familia del oeste de Berlín.

Recientemente, el maestro de *Dresde* *Graupner* ha aportado una contribución muy valiosa a la cuestión de las mediciones de escolares, informando de los resultados de sus trabajos en este campo con ocasión del Congreso de Higiene Escolar de Núremberg de 1904. Según él, en Dresde asistían 13 000 niños acomodados a las escuelas burguesas y 44 000 de menos recursos a las escuelas de distrito. La estatura media en el primer año escolar es: en la escuela burguesa, varones 117,4 y niñas 116,2 cm; en la escuela de distrito, varones 112,7 y niñas 112,3 cm; en el octavo año escolar: en la escuela burguesa, varones 150 y niñas 153,7 cm; en la escuela de distrito, varones 147 y niñas 150,5 cm. En general, las escuelas burguesas llevan a las de distrito *un año de crecimiento de ventaja*; si se trata de barrios con grandes diferencias sociales, la ventaja llega incluso a *dos años de crecimiento*. Los alumnos de las escuelas de distrito no alcanzan hasta el tercer año escolar la estatura que tenían los de las escuelas burguesas al entrar en la escuela. Con ello queda demostrado de forma incontestable, también en esta investigación, el *paralelismo entre situación social y desarrollo corporal* de los niños.

Por último, una publicación sobre las condiciones de desarrollo y crecimiento de los escolares *berlineses*. El Dr. *Rietz* ha publicado sobre ello un trabajo muy concienzudo y digno de atención (Archiv für Anthropologie, t. 29 I). Examinó a 5134 niños desde los 6 años cumplidos hasta los 14, o los 19, procedentes de tres *Gymnasien*[^t2], cuatro escuelas municipales y una escuela secundaria de niñas, y no se limitó a determinar la estatura y el peso, sino que hizo también —como novedad— mediciones exactas del perímetro torácico de los niños. Como, tras un detenido estudio de la bibliografía pertinente, tenía claro de antemano que los resultados diferían entre los niños burgueses y los proletarios, computó por separado los resultados de los hijos de padres acomodados y los de los niños más pobres. La comparación de los resultados permite ver a primera vista grandes diferencias en el desarrollo corporal a favor de los hijos de los mejor situados. «Tanto los muchachos como las muchachas de las escuelas secundarias son por término medio de 5 a 6 cm más altos y de 3 a 5 kg más pesados que sus compañeros de edad de las escuelas municipales.» En casos concretos, la diferencia de estatura llega en los varones *hasta* 9,4 cm y en las niñas hasta 7,1 cm. «Los niños de los círculos acomodados son desigualmente[^t3] más pesados que los de los más pobres, sin duda gracias a una alimentación mejor. Resulta que los hijos de padres acomodados se distinguen más por el peso, mientras que los de padres más pobres se hacen notar por una estatura *menor*.» En cuanto a las mediciones del tórax, resulta que el perímetro torácico medio de los niños de las clases más pobres es, en términos absolutos, unos 3 cm *más estrecho*. También en la relación entre peso y estatura «se expresa claramente el retraso en el desarrollo de los niños más pobres; es como si su columna de cifras (en la estadística) estuviera *desplazada un año hacia abajo*». También aquí se confirma, pues, la observación de que los pobres van por detrás de los ricos al menos un año de crecimiento.

... Es un largo cortejo de dolor el que desfila penosamente ante nuestros ojos espirituales, un ejército de estrechos de pecho, enanos, enfermizos, lisiados... una parte de la *juventud del proletariado*. La mano cruel de la miseria y de la necesidad, del hambre y de la pobreza, los ha marcado a todos. El capital es despiadado.

[^t1]: Así en el impreso; se trata del médico estadounidense Henry P. Bowditch, que midió a los escolares de Boston en 1875-1877. (N. del T.)

[^t2]: *Gymnasium* (pl. *Gymnasien*): centro alemán de enseñanza secundaria clásica, con latín y griego, que preparaba para la universidad; se deja en alemán. (N. del T.)

[^t3]: *ungleichmäßig*, así en el impreso; probablemente por *ungleich* («incomparablemente»). (N. del T.)

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*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha desde la imagen del *Hamburger Echo*, año 19, n.º 152, 2 de julio de 1905, primer suplemento, pág. 5 (OR1905-22), digitalizado por la Staats- und Universitätsbibliothek Hamburg Carl von Ossietzky (Deutsches Zeitungsportal).

*Traducción:* traducción íntegra al español hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026). *Bürgerschule* se traduce «escuela burguesa» (escuela municipal de pago para las clases medias, en Sajonia) y *Bezirksschule*, «escuela de distrito» (la escuela popular gratuita); *Gemeindeschule*, «escuela municipal»; *Jahreswachstum*, «año de crecimiento»; *Hausindustrie*, «industria a domicilio».
