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Title: [Intervención sobre las concejalas y las funcionarias del partido]
Description: Extracto de las actas resumidas de la 9.ª Conferencia Nacional de Mujeres socialdemócratas austriacas (Viena, octubre de 1929), publicadas en Die Frau: Aline Furtmüller analiza por qué hay tan pocas concejalas —los «hombres malos», apoyados por las «mujeres malas», la falta de formación de las funcionarias de base y el propio marido que deja sola a la mujer avanzada— y reclama para las mujeres horas libres, domingo libre y vacaciones de ama de casa. Resumen periodístico, no texto suyo.
Author: Aline Furtmüller
URL: https://adler.school/archivo/furtmuller-aline/1929-10-07%20%5BDiskussionsbeitrag%20%C3%BCber%20Gemeinder%C3%A4tinnen%20und%20Funktion%C3%A4rinnen%5D
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<!-- Extracto de las actas resumidas de un congreso: no es un texto de Aline Furtmüller, sino el resumen, redactado por la revista en estilo directo, de su intervención en la 9.ª Conferencia Nacional de Mujeres (Frauenreichskonferenz) socialdemócratas, abierta en la Arbeiterheim de Favoriten (Viena) el 7 de octubre de 1929, en el debate sobre concejalas y funcionarias del partido. Se traduce solo su intervención; se omiten las demás (*[…]*), entre ellas la inmediatamente anterior de Köstler (Graz), que había contado que en Estiria se enviaban circulares (Rundbriefe) a las concejalas y a la que ella alude. La breve versión de la Arbeiter-Zeitung se da en el pie. -->

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*[…]*

*Furtmüller* (Viena): Solo quisiera hacer algunas observaciones sobre el tema «*Concejalas*». Primero, en lo técnico. Creo, desde luego, que el número de nuestras concejalas es algo bajo, y especialmente en Viena. Es cierto que aquí no se puede contar solo a las pocas concejalas, sino que, para llegar a un resultado correcto, tenemos que contar también a las consejeras de distrito, que en su ámbito de actuación hacen en realidad el mismo trabajo que las concejalas de los municipios pequeños. Pero aun así sigue siendo una cifra muy pequeña. Una cifra que debería avergonzarnos o desanimarnos. Si buscamos ahora las causas, encontramos que al principio están los «hombres malos». Eso está claro, sin que yo quiera emprender lo más mínimo una campaña feminista. Eso ya lo hemos superado. Pero, en segundo lugar, a los llamados hombres malos los apoyan mucho las mujeres malas. Seguramente no tendríamos que temer emprender la lucha por hacernos valer[^t1] dentro de la organización frente a nuestros compañeros si estuviéramos seguras del apoyo de nuestras compañeras. Esto tiene que decirse aquí, en el círculo de las mujeres de confianza de las compañeras austriacas. Pero tampoco aquí en el sentido de una campaña que recuerde ahora todas las pequeñas heridas de la organización, sino que tenemos que darnos cuenta de que nos las vemos aquí con una enfermedad infantil del movimiento de mujeres. Otro punto es también el apoyo de la organización a las funcionarias. Si la compañera Köstler dice que en Estiria se envían circulares para la ilustración y la educación de las compañeras que ocupan puestos expuestos, yo diría que quizá también entre nosotros, en Viena, es necesario que las compañeras que trabajan en las funciones superiores del partido piensen una y otra vez en la educación y el apoyo de las compañeras de las funciones pequeñas. Es una cosa muy necesaria, que podrá hacerse sin ninguna ampliación de competencias. Pienso, por ejemplo, si no en circulares, en un apoyo semejante al que reciben los hombres, por ejemplo, en el «Vertrauensmann».[^t2] Pero más

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importante aún sería la formación de la pequeña funcionaria, por ejemplo una hoja que la ilustre directamente sobre cómo comportarse en las pequeñas reuniones y sobre los deberes y derechos de las funcionarias. Para los funcionarios municipales tenemos un periódico socialdemócrata que quizá tiene un tono demasiado seco, demasiado especializado. Creo que también los compañeros vieneses que se ocupan de la redacción de la «Gemeindezeitung» lo admitirán. Un obstáculo para que no consigamos suficientes funcionarias municipales es también a menudo la familia, y no los niños pequeños, *sino el propio marido*. A menudo ocurre que el compañero quiere llevar a la socialdemocracia a su mujer, quizá atrasada. Pero igual de a menudo podemos hablar del caso contrario: que la mujer avanzada se ve de pronto dejada en la estacada por el marido cuando se trata de ser socialdemócrata no en la teoría, sino en la práctica. Ese es un punto en el que sería muy útil ilustrar a los hombres sobre la cuestión femenina. Muchos compañeros saben muchísimo sobre el derecho de la mujer. Pero de cómo ha de ser el derecho de su propia mujer a horas de ocio, a un domingo libre, a unas vacaciones de ama de casa, de eso los compañeros oyen hablar muy a disgusto. Y creo que no deberíamos descuidar tampoco la pequeña propaganda personal y que en los círculos del partido deberíamos hablar más a menudo de lo necesario que es cumplir estas reivindicaciones culturales de la mujer. (Vivos aplausos.)

*[…]*

[^t1]: *der Kampf um die Geltung*: la lucha por el reconocimiento, por hacerse valer; *Geltung* es también un término central de la psicología individual de Adler («afán de valer», *Geltungsstreben*). (N. del T.)

[^t2]: *Der Vertrauensmann*: revista mensual del Partido Socialdemócrata austriaco para sus hombres de confianza. La *Gemeindezeitung* mencionada después era el órgano de los concejales socialdemócratas. (N. del T.)

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*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir de los facsímiles de *Die Frau* (Viena), año 38, n.º 11 (noviembre de 1929), págs. 18-19, actas resumidas de la 9.ª Conferencia Nacional de Mujeres, en ANNO, Österreichische Nationalbibliothek. Es un extracto: resumen redactado de las actas, en estilo directo, no texto de Aline Furtmüller.

Versión breve de la *Arbeiter-Zeitung* (Viena), n.º 278, 8 de octubre de 1929, pág. 4, crónica «La Conferencia Nacional de Mujeres. Retrospectiva y perspectivas»: «Aline *Furtmüller* ve un lamentable contraste entre el número todavía pequeño de funcionarias y las organizaciones de mujeres, en constante crecimiento. La falta de comprensión de gran parte de los hombres, la falta de una formación central de las funcionarias y, por último, la fuerza que ata y retiene de la familia son las tres fuentes del fenómeno, que hay que combatir».

*Traducción:* traducción íntegra al español del extracto, hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026). *Funktionärin* se traduce «funcionaria» (del partido), en el sentido de cargo de la organización; *Hetze*, «campaña» (de agitación). Las cursivas reproducen el espaciado del original. Las adiciones del traductor van entre corchetes.
