---
Title: La idea de la inferioridad de la mujer es un mito inmortal, dice el Dr. Adler
Description: Entrevista sin firma de The New York Times (7 de septiembre de 1935), hecha a bordo del Aquitania a la llegada de Adler a Nueva York. Adler sostiene que la inferioridad de la mujer es una invención ficticia del sexo masculino sin base biológica, tan arraigada que ni la emancipación ni el sufragio la han cambiado; se distancia del psicoanálisis y niega que los grandes hombres o el norteamericano moderno sean especialmente neuróticos.
Author: Alfred Adler
URL: https://adler.school/archivo/adler/entrevistas/1935-09-07%20Idea%20of%20Women%27s%20Inferiority%20Immortal%20Myth%2C%20Dr.%20Adler%20Says
---


<!-- p. 17 -->

# La idea de la inferioridad de la mujer es un mito inmortal, dice el Dr. Adler

## El psicólogo vienés, aquí, sostiene que la biología desmiente la teoría, «promovida por los hombres», pero considera imposible cambiarla; declara que los movimientos de «emancipación» y sufragio son puro «bluff»

La dominación del varón y la inferioridad de la mujer pueden ser «pura invención ficticia», pero la idea está tan firmemente arraigada que nada puede sacudirla, según el Dr. Alfred Adler, conocido psicólogo vienés, que llegó ayer en el transatlántico Aquitania, de la Cunard White Star, para su cuarta temporada como profesor en la Long Island Hospital Medical School.[^t1]

Esa facultad, donde es catedrático de psicología médica, es la única del mundo que exige esa formación para obtener el título de médico, pero llegará el día en que los centros de enseñanza de todo el mundo la adopten, predijo el Dr. Adler.

El Dr. Adler habló largamente de la inferioridad de la mujer, que, según dijo, carece en absoluto de razón biológica. Mientras el transatlántico salía de la estación de cuarentena y remontaba la bahía hacia el bajo Hudson, el pequeño grupo que rodeaba al psicólogo fue creciendo a medida que pasaban pasajeras que se detenían en seco al oír aquellas palabras de combate: «inferioridad femenina». Se quedaban al borde del grupo o a una distancia prudente, sonriendo enigmáticamente al conferenciante de gafas.

«Toda esa charla sobre el sufragio, la emancipación y demás es un verdadero bluff, eso es todo. Desde el principio se les hace sentir que no están al mismo nivel que los hombres. Esto, contra lo que se suele creer, no ha cambiado con los avances de la mujer en las últimas décadas. De hecho, el propio aumento de la instrucción y la cultura entre las mujeres les ha hecho sentir su supuesta inferioridad más que nunca. No hay ninguna base biológica para este sentimiento; es una simple invención ficticia del sexo masculino.»

La palabra «psicoanálisis» hace que el Dr. Adler haga una mueca de dolor. Nunca se le ha identificado con ese término freudiano, y prefiere hablar de su obra como psicología individual, que busca «la totalidad» de un sujeto complejo al que hay que estudiar, por oposición a la concepción del ser humano como alguien que tiene todos sus reflejos en el sexo. Los freudianos lo basan todo en lo que el Dr. Adler llama «impulsos internos», en lugar de tomar a la persona en relación con lo que es y con los problemas que tiene que afrontar.

El Dr. Adler se negó tenazmente a suscribir el viejo tópico según el cual la mayoría de los grandes hombres del mundo fueron y son neuróticos; tampoco cree que el norteamericano moderno, al que a menudo se ve como un atolondrado que corre de acá para allá entre una gran masa de máquinas, tirándose de los pelos y sin llegar a ninguna parte, sea una persona tan neurótica. Hoy no somos más neuróticos que los padres de la época colonial, ni tampoco que nuestros hermanos europeos, aseguró a sus oyentes.

Alguien preguntó al doctor dónde se alojaría en Nueva York. Echó una rápida mirada de reojo a una falange de rostros agresivos que parecían a punto de acorralarlo. «En el Gramercy Park Hotel», susurró, y enseguida añadió: «Y en cuanto a la inferioridad: por supuesto, los hombres también la tienen. De hecho, la mayoría de las personas sufren este complejo en un momento u otro.»

[^t1]: Así en el periódico; se trata del Long Island College of Medicine de Brooklyn, donde Adler era profesor visitante de psicología médica. (N. del T.)

---

*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha sobre la imagen del recorte en TimesMachine (artículo 1935-09-07_p17_93703162): «Idea of Women's Inferiority Immortal Myth, Dr. Adler Says», *The New York Times*, Nueva York, 7 de septiembre de 1935, p. 17, sin firma.

*Traducción:* traducción íntegra al español hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026), con los titulares tal como se imprimieron. *Bluff* se deja en inglés, como palabra de uso corriente que el periódico entrecomilla; *Quarantine* es la estación de cuarentena del puerto de Nueva York, en Staten Island; *flibbertigibbet* se traduce «atolondrado».
