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Title: No asusten a sus hijos, advierte el Dr. Adler
Description: Noticia sin firma del Syracuse Journal sobre la entrevista que Adler concedió en Syracuse la mañana de su conferencia en la Temple Society of Concord; consejos a los padres (no mimar, no castigar sin comprender, no asustar), los complejos de inferioridad y de superioridad, el delincuente, los consultorios de Viena y las tres grandes cuestiones de la vida; Adler diagnostica de paso al entrevistador.
Author: Alfred Adler
URL: https://adler.school/archivo/adler/entrevistas/1928-02-20%20Don%27t%20Frighten%20Your%20Children%2C%20Warns%20Dr.%20Adler
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# No asusten a sus hijos, advierte el Dr. Adler

<!-- Fotografía de Adler, sin pie. -->

«NO MIMEN a sus hijos si quieren que estén libres de un complejo de inferioridad. No los castiguen hasta conocer la razón de la conducta que desaprueban. No dejen que tengan miedo de cosas pequeñas. No les cuenten historias de fantasmas».

Estos «no» para los padres los dio esta mañana el Dr. Alfred Adler, de Viena, una de las autoridades mundiales más destacadas en psicología y creador de las teorías del complejo de inferioridad y del complejo de superioridad. El Dr. Adler vino a Syracuse desde Nueva York para dar esta noche una conferencia en la Temple Society of Concord. Esta tarde hablará ante una clase de higiene social.

Los complejos de inferioridad y de superioridad fueron definidos por su creador como sentimientos inútiles de inferioridad o de superioridad. Ambos son peligrosos, pero ambos pueden curarse con los métodos adecuados.

—Los complejos de inferioridad se ven con frecuencia, y las personas que los tienen se dan siempre por vencidas en cualquier cosa —dijo el Dr. Adler—. Un complejo de inferioridad hace a un hombre o a una mujer inútil para la sociedad.

### SEÑALES DEL COMPLEJO.

»La tartamudez es señal de un complejo de inferioridad. La cobardía es otra. El miedo es un sentimiento de inferioridad que se convierte en complejo. Por eso no se debe enseñar a los niños a tener miedo ni contarles historias de fantasmas para asustarlos.

»Los niños odiados, los deformes o los de color tienen complejos de inferioridad. Tienen miedo de afirmarse, se imaginan que siempre les espera la derrota. El complejo los hace inútiles para la sociedad.

»Los delincuentes, los neuróticos, los locos, los niños problemáticos y los adultos problemáticos tienen todos complejos de inferioridad. El suicida lo tiene. Solo piensa en sí mismo, busca escapar de los demás.

»La única manera de comprender a los delincuentes, a los neuróticos, a los locos, a los niños problemáticos y a los adultos problemáticos es conocer la psicología y estos complejos.

»Me basta leer una línea del registro policial de un delincuente, los dos o tres primeros casos en que estuvo implicado, para poder decir lo que siguió en su carrera delictiva. Por el complejo de inferioridad he aprendido la coherencia de las emociones humanas.

### AMPLIAMENTE ACEPTADAS.

»Mis teorías sobre estos complejos han sido aceptadas por los psicólogos de todo el mundo. Se enseñan en nuestras universidades.

»En Viena he establecido unos veinte consultorios psicológicos donde estudiamos con cuidado a los niños problemáticos. Intentamos enseñarles que su sentimiento de inferioridad es un error, y les mostramos por qué.

»Debemos tener cuidado con los niños. Debemos educarlos en direcciones útiles, en interés de la humanidad.

»Un complejo de superioridad es igual de dañino que uno de inferioridad. Las personas que lo tienen son inútiles. La arrogancia es una marca del complejo de superioridad. El hombre que se cree sin igual en el mundo y se jacta de sí mismo, aunque no haya hecho nada destacado que pruebe su valía, tiene ese sentimiento de superioridad. Un buen ejemplo de persona aquejada de un complejo de superioridad es el delincuente que se cree más listo y mejor que la policía. Tiene a la vez complejos de inferioridad y de superioridad.

»Para eliminar estos peligros debemos comprender las tres grandes cuestiones de la vida: la sociedad, la ocupación y el amor. Son las únicas cuestiones importantes de la vida.

### NO MIMEN A LOS PEQUEÑOS.

»Los padres deben darse cuenta de que sus hijos son muy propensos a complejos de inferioridad que les durarán toda la vida si no se curan mediante la comprensión de la psicología individual. El padre y la madre no deberían mimar a sus hijos. Algún día tendrán que enfrentarse solos al mundo; tienen que comprender las tres grandes cuestiones de la vida.

Los libros del Dr. Adler en inglés, *Practice and Theory of Individual Psychology* y *Understanding the Human Nature*,[^t1] se usan mucho en la enseñanza.

—Usted tiene un ligero complejo de inferioridad —dijo inesperadamente el Dr. Adler a los entrevistadores—. Algo le asustó en su juventud, y aunque puede que sea valiente cuando se presenta un peligro real, tiene miedo de cosas pequeñas y es quisquilloso con las cosas pequeñas. —El que esto escribe confesó que le había asustado un gallo, y que todo lo demás que le dijo el Dr. Adler era absolutamente cierto.

El Dr. Adler llegó a América el 1 de febrero. Volverá a Viena en marzo.

G. Carl Alverson, inspector de las escuelas públicas, y otros educadores de Syracuse asistieron a un almuerzo en el Onondaga Hotel a las 12:30 de esta tarde, en el que habló el Dr. Adler. La reunión la dirigió el comité de higiene mental de la Onondaga Health Association, y la charla del Dr. Adler trató de las acciones y las impresiones de los niños.

[^t1]: Así en el periódico; el título inglés es *Understanding Human Nature* (1927), traducción de *Menschenkenntnis*. (N. del T.)

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*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha sobre la imagen del *Syracuse Journal* (Syracuse, Nueva York), lunes 20 de febrero de 1928, primera página de la sección local (fultonhistory.com, «Syracuse NY Journal 1928 - 1645.pdf»).

*Traducción:* traducción íntegra al español de la pieza tal como se publicó, incluido lo que escribe el periodista, hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026). Las erratas del periódico no se reflejan en la traducción. Los diálogos se dan con raya, según el uso español.
