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Title: El profesor Adler combate la herencia
Description: Crónica sin firma del Algemeen Handelsblad de la conferencia Individualpsychologie, erfelijkheid en opvoedingskansen [Psicología individual, herencia y posibilidades de la educación] que Adler dio en Ámsterdam ante la Fundación Neerlandesa de Psicología Individual el 31 de mayo de 1935, en respuesta al profesor Th. J. Stomps: herencia de la inferioridad orgánica, no de los rasgos psíquicos; formación creadora del carácter; sentimiento de comunidad y valor como metas de la educación.
Author: Periodista sin firma
URL: https://adler.school/archivo/adler/cronicas/1935-06-01%20Prof.%20Adler%20bestrijdt%20erfelijkheid
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CIENCIA

# EL PROFESOR ADLER COMBATE LA HERENCIA

## «La tarea de la educación es infundir al niño el valor de mirar los problemas de la vida a la luz de su utilidad para la comunidad.»

## HERENCIA DE LOS ÓRGANOS INFERIORES

### Conferencia en Ámsterdam.

Para quienes se interesan por el vastísimo campo de la psicología, esta temporada es verdaderamente un El Dorado.

Con Jung y Künkel como representantes de las «escuelas más recientes», vino a nuestro país el profesor doctor Alfred Adler, fundador de la psicología individual, que en el curso de este año ha dado ya numerosas conferencias, en las que, encarnizado como es en combatir todas las corrientes y matices del terreno de la psicología que él no suscribe, ha dado una y otra vez ocasión a duros debates, que inevitablemente terminaban con una ocurrencia aguda del sabio vienés.

Anoche, el interés por la conferencia del profesor Adler, pronunciada ante la Fundación Neerlandesa de Psicología Individual, era naturalmente grande, pues se había anunciado que el conferenciante respondería a un discurso de su adversario, el profesor doctor Th. J. Stomps, en el que este había impugnado el punto de vista de la psicología individual sobre la herencia de las cualidades psíquicas e intelectuales.

Tras una breve introducción del señor E. d'Oliveira, tomó la palabra el profesor Adler sobre «Psicología individual, herencia y posibilidades de la educación».

Aunque nosotros —dijo el conferenciante— estemos todavía en el comienzo del desarrollo de la psicología, sabemos que la educación del niño tiene que basarse en un conocimiento a fondo de la vida anímica. La gran pregunta que aquí se plantea puede formularse así: ¿cómo se *forma* el niño, cómo se hace una idea de la vida, de dónde viene todo eso? La solución más sencilla es atribuir este proceso de formación a la herencia. Pero quienes orientaron sus investigaciones en esa dirección solo comprobaron una herencia de cualidades corporales, y no de las psíquicas. La psicología individual, en cambio, establece que sí hay una herencia de órganos inferiores. El individuo es impotente frente a la naturaleza. La cultura, en cambio, es su seguridad.

Esto implica que el hombre se arma para luchar contra el mundo exterior, pese a ser consciente de esa seguridad —no completa, sin embargo— que le ofrece la cultura.

También la psique tiene en sí algo de esa tendencia a la seguridad.

El niño crece por encima de su inferioridad; su espíritu creador lo lleva a un sentimiento de comunidad. El carácter se forma por la relación de la persona con su tarea vital, relación que descansa en el sentimiento de comunidad.

Así pues, es imposible hablar de una igualdad del carácter, puesto que cada niño tiene siempre que resolver problemas distintos de los de la generación anterior. Con la herencia, en efecto, no se pueden resolver cuestiones nuevas. Este desarrollo del carácter no es sino la prueba del espíritu siempre creador del hombre.

Tras refutar a continuación que los gemelos univitelinos prueben que la herencia gobierna la vida, el profesor Adler habló todavía de la herencia en las enfermedades mentales y rompió una lanza por la llamada «psicología del uso» (*Gebrauchspsychologie*), en la que se observa si el niño emplea en provecho de la sociedad la influencia favorable que debe partir del educador. Desde el principio hay que educar al niño para que sea un semejante.

El sentimiento de comunidad solo llega en la corriente de la vida; se admite que en germen está presente una posibilidad de ese sentimiento de comunidad. El gran problema de la psicología individual es, por tanto, sondear y comprender el interior del niño. Y aquí aparece lo que quizá mejor podría llamarse «un milagro»: pues ¿qué es la electricidad, qué es la gravedad, qué son los pensamientos?

Y precisamente pensar, hacer, obrar y querer son lo esencial (*essentialia*) en la vida del individuo.

La tarea de la educación es infundir al niño el *valor* de mirar los problemas de la vida a la luz de su utilidad para la comunidad.

Tiene valor, concluyó el profesor Adler, quien es parte del todo, quien sabe aceptar lo aceptable y lo inaceptable de la vida, abriendo camino a un valor superior de una humanidad futura.

Después hubo todavía ocasión de hacer preguntas.

<!-- Junto al artículo, un retrato con el pie: PROF. DR. ALFRED ADLER. -->

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*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha sobre la imagen de la página en Delpher (ddd:010663972:mpeg21:p009): «Prof. Adler bestrijdt erfelijkheid», *Algemeen Handelsblad*, Ámsterdam, 1 de junio de 1935, Avondblad, p. 9, sin firma.

*Traducción:* traducción íntegra al español hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026) directamente del neerlandés, con los titulares tal como se imprimieron. *Gemeenschapsgevoel* se traduce «sentimiento de comunidad»; *minderwaardige organen*, «órganos inferiores»; *veiligheidstendenz* (calco del alemán *Sicherungstendenz*), «tendencia a la seguridad»; *levensopgave*, «tarea vital»; *medemensch*, «semejante»; *deugdelijkheid voor de gemeenschap*, «utilidad para la comunidad»; *moed*, «valor». Los términos que el periódico da en alemán o latín se dejan entre paréntesis en cursiva. Las cursivas del texto reproducen el espaciado del original.
