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Title: La angustia y su superación
Description: Crónica sin firma del Sozialdemokrat de Praga (21 de septiembre de 1934) de la conferencia de Adler sobre la angustia en la sala de la Urania de Praga, el miércoles 19 de septiembre de 1934: la meta y la toma de posición, la angustia como forma especial de los sentimientos de inferioridad, la educación para el sentimiento de comunidad; incidente en el coloquio cuando Adler situó a Hitler en el «egoísmo de grupo» y la dirección de la Urania le pidió por escrito no hablar de política y terminar cuanto antes.
Author: Periodista sin firma
URL: https://adler.school/archivo/adler/cronicas/1934-09-21%20Die%20Angst%20und%20ihre%20Ueberwindung
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Conferencias

# La angustia y su superación

## El fundador de la psicología individual habla en la «Urania»

En la sala de la Urania, abarrotada, el doctor *Alfred Adler* (Viena), el «padre de la *psicología individual*», habló el miércoles por la noche sobre el problema nervioso y psíquico de la *angustia*. Fue una conferencia de extraordinaria inteligencia, que consistía en la soberanía de las formulaciones, sugestiva en grado sumo en lo retórico, aunque se ofreció sin tensión, casi en tono de charla, y marcada, no en las conclusiones, pero sí en el detalle, por esa convencida unilateralidad que caracteriza siempre al fundador de una doctrina.

Adler partió al principio, con prudente reserva, de la relatividad de nuestros conocimientos. Podemos establecer y definir estructuras, tenemos la posibilidad de una combinación aproximadamente acertada, pero está por encima de nuestras fuerzas descomponer de nuevo en sus elementos, por así decirlo, las funciones del cuerpo y del alma, tal como se han formado, edificándose revolucionariamente a partir de millones de pasos humanos aislados.

Tras esta introducción, Adler saltó con los dos pies al centro de las tesis de su psicología individual. No importan tanto, subrayó, las fuerzas como la *meta* que nos fijamos. Junto a la meta, lo decisivo es la *toma de posición*. Y los rasgos de carácter del individuo son las formas externas en que se manifiesta la toma de posición.

¿Pero qué es la *angustia* humana? Sus formas de manifestarse, la medida de su intensidad, su coloración característica son sin duda muy diversas. Con cierta medida de sentimientos de angustia carga todo hombre cuya existencia no esté completa y exactamente adaptada a las condiciones de la vida. ¿Y quién podría afirmar eso de sí mismo? La angustia es la medida de cómo se sitúa cada uno ante su tarea.

Adler tiene para ello una fórmula muy fácil de retener: el sentimiento de angustia es una forma especial de los *sentimientos de inferioridad*. Cuando un hombre no puede dominar su tarea, se produce el choque. Si esta forma especial del sentimiento de inferioridad se condensa en una actividad acrecentada, reprime el sentimiento de angustia (¡delito!).

Cuanto menor es la actividad, tanto más fuerte y dominante es el sentimiento de angustia.

Adler esbozó luego diversas formas clínicas de los sentimientos de angustia, y supo recurrir con mucha habilidad a cada una de las variedades de psicología neurótica que presentaba para corroborar sus tesis.

Una posibilidad de solución y de curación la ve en una educación más intensa y más consciente de su meta para el sentimiento de comunidad. Que no sabemos desarrollar suficiente sentimiento de comunidad lo prueban los *males sociales de nuestro tiempo*. Ningún niño, exige Adler, debería salir de la escuela antes de que se haya desarrollado suficientemente en él el sentimiento de comunidad. Alcanzar el grado máximo necesario de espíritu comunitario, concluyó el orador con un leve sarcasmo, significaría el desarrollo de más de un enigma al parecer inextricable, pero también… el fin de la psicología individual.

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A la conferencia de Adler, de un pensamiento intelectualmente acabado, siguió un turno de preguntas del público. Junto a personas seriamente deseosas de aprender, algunas mujeres necias rebajaron el nivel con preguntas pueriles y esnobs.

Hubo además un curioso incidente. Cuando a Adler, que había distinguido tajantemente entre *egoísmo de grupo* (¡gangsterismo!) y *sentimiento de comunidad*, se le preguntó en qué grupo había que incluir a Hitler, y Adler, con objetividad profesional, situó al «Führer» en el egoísmo de grupo, un empleado de la Urania llevó al estrado una nota en la que, primero, se instaba a Adler a *no entrar en conversaciones políticas* (!) y, segundo, se le rogaba encarecidamente que terminara la velada lo antes posible. ¿De dónde vendría este extraño ultimátum? ¡De las filas del público, evidentemente no…!

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*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha sobre la imagen de la página (DDB-Zeitungsportal, ejemplar de la Friedrich-Ebert-Stiftung): «Die Angst und ihre Ueberwindung», *Sozialdemokrat*, Praga, 21 de septiembre de 1934, p. 6, sin firma.

*Traducción:* traducción íntegra al español hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026). Las cursivas reproducen el espaciado del original. *Angst* se traduce «angustia» (en el sentido clínico; también «miedo» en el uso común); *Stellungnahme*, «toma de posición»; *Minderwertigkeitsempfindungen* / *Minderwertigkeitsgefühl*, «sentimientos de inferioridad» / «sentimiento de inferioridad»; *Gemeinschaftsgefühl*, «sentimiento de comunidad»; *Gemeinschaftsgesinnung*, «espíritu comunitario»; *Gruppen-Egoismus*, «egoísmo de grupo». Se traduce literalmente «desarrollo» (*Entwicklung*) donde el sentido pediría quizá «desenredo» (*Entwirrung*).
