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Title: Un experto en la mente califica el suicidio de cobardía
Description: Crónica sin firma de The Philadelphia Inquirer sobre la conferencia de Adler ante el Philadelphia Forum, en la Academy of Music de Filadelfia, el 31 de enero de 1927 («What Really Is Psychoanalysis?»), con declaraciones previas sobre el suicidio como venganza y cobardía; el uso impreciso del término «psicoanálisis», el caso hipotético del niño mimado, las tres grandes cuestiones de la vida y el papel de la madre en el sentimiento de comunidad.
Author: Periodista sin firma
URL: https://adler.school/archivo/adler/cronicas/1927-02-01%20Mind%20Expert%20Calls%20Suicide%20Cowardice
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# UN EXPERTO EN LA MENTE CALIFICA EL SUICIDIO DE COBARDÍA

## No hay nada valeroso en quitarse la vida, dice el Dr. Alfred Adler

## El problema de la humanidad está en manos de las madres, declara el conferenciante del Forum

«Sea tierno. Sea amable. Sea considerado. Nunca sabemos a quién podemos herir».

Esa advertencia dice poco del método que se supone característico de las indagaciones en la mente y las emociones humanas de un psicólogo moderno tan eminente como el Dr. Alfred Adler, de Viena, colaborador del Dr. Sigmund Freud, expositor del método psicoanalítico[^t1] e implacable explorador de los secretos más íntimos y celosamente ocultos del alma. Y, sin embargo, la ternura con esas personalidades enfermas, cuyos secretos, revelados a regañadientes, lleva escrutando más de treinta años de su vida, es la cualidad que distingue por encima de todas las demás al médico vienés que anoche habló ante los miembros del Philadelphia Forum en la Academy of Music.

Consideremos el tema del suicidio. ¿Cuál es su causa? ¿Por qué tantos jóvenes universitarios prometedores se han quitado la vida en los últimos tiempos?

### Consideración por los demás

«Es algo casi demasiado terrible para hablar de ello», dijo anoche el Dr. Adler, antes de su conferencia. «Causaría demasiada agitación. La gente es muy sensible. Todos somos sensibles, y es terrible herir los sentimientos de alguien, y más aún los sentimientos de alguien a quien no conocemos, alguien a quien nunca hemos visto. Hemos de ser delicados al tratar estos temas».

No obstante, el Dr. Adler declaró que excusas de los actos suicidas como la depresión, la pérdida de dinero, la pérdida de un ser querido o la mala salud son solo secundarias.

«Todo suicidio es un ataque, un acto de venganza. ¿Contra quién? ¡Ah, si lo supiéramos! Entonces podríamos resolver el problema.

»Pero tales actos nacen de un resentimiento, de una confusión y de un miedo; un suicidio es, en lo esencial, una frustración y un acto de cobardía», declaró. «La cobardía es el motivo que está detrás de todo acto suicida. Es el miedo que una persona ha desarrollado ante sus problemas, que cree no poder resolver. No existe tal cosa como un acto de suicidio valeroso».

Ni siquiera los médicos, muchos de ellos eminentes en su profesión, reconocen todavía cuán grande es el dominio que la enfermedad neurótica conocida como melancolía ejerce sobre la humanidad, opina el Dr. Adler. Sus síntomas se malinterpretan una y otra vez y se diagnostican erróneamente. Por esta razón, cree, se dice tan a menudo de quien se quita la vida que «al parecer gozaba de buena salud y buen ánimo, y no tenía preocupaciones que conocieran sus amigos y su familia».

En otras palabras, la mente y las emociones son casi un libro cerrado para la mayoría de nosotros, según el Dr. Adler, incluso para muchos de aquellos cuyo deber, al parecer, es penetrar esos misterios; y las cosas más terribles pueden ocurrir en el cerebro humano mientras una apariencia tranquila las enmascara.

### El psicoanálisis, explicado

Con todo, un punto que el Dr. Adler declaró querer dejar claro en América era la manera imprecisa en que se usa el término «psicoanálisis». A partir de los estudios de Freud y de su preocupación por los problemas sexuales, dijo, la palabra ha perdido su sentido. Lo que Freud estudia, afirmó, no es más que una pequeña parte de lo que los europeos conocen como psicología moderna: solo una parte del todo.

«Tome su melodía favorita», dijo, «tome unas cuantas notas y trate de juzgar su belleza. No puede, porque esas pocas notas no significan nada si no se vuelven a colocar en el contexto de la canción. Eso es el psicoanálisis de Freud, tal como se conoce en América, respecto del vasto caudal de saber sobre el conjunto de la psicología que están acumulando los sabios del continente».

Como ejemplo de los métodos de la nueva psicología, el Dr. Adler presentó a su auditorio el historial hipotético de un «niño mimado», enumeró los muchos factores que intervienen en su desarrollo e indicó algunas de las cosas que pueden hacerse para impedir tal desarrollo.

Las tres grandes cuestiones que intervienen en la relación del ser humano consigo mismo y con los demás son la social, la de la ocupación y la del amor. La suma de ellas, o el sentimiento de comunidad[^t2] completo de un ser humano, es el problema más difícil de la humanidad, dijo el Dr. Adler, y empieza desde el momento del nacimiento.

«Las raíces que deben alimentar este sentimiento de comunidad son función de la madre», dijo. «Es la madre quien debe situar al niño en su entorno social y prepararlo para afrontar los problemas de la vida. Dos de esos complementos necesarios son hacerle comprender que forma parte del elemento social y que debe dar de sí mismo a los demás, además de esperar cosas de ellos.

»Si pudiéramos impedir el desarrollo equivocado de los niños, impediríamos futuros criminales, personas que se suicidan y buena parte de la suma total de la infelicidad del mundo. Pero hacerlo es más que una ciencia; es también un arte».

[^t1]: El periódico presenta a Adler como colaborador de Freud y expositor del psicoanálisis, cosa inexacta desde la ruptura de 1911; el propio Adler, en la misma crónica, se distancia del término. (N. del T.)

[^t2]: *Social feeling* en el original; se traduce «sentimiento de comunidad» (*Gemeinschaftsgefühl*), según el glosario del archivo. (N. del T.)

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*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original): *The Philadelphia Inquirer* (Filadelfia), martes 1 de febrero de 1927, crónica sin firma, transcrita sobre la imagen de la página (fultonhistory.com, «Philadelphia PA Inquirer 1927 - 0152.pdf») y cotejada con el OCR de la plataforma.

*Traducción:* traducción íntegra al español, hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026). Se conservan los titulares, los ladillos y la división en párrafos; las erratas del original («psychonanalytic», «pyschology») no se reflejan en la traducción. Los nombres de las entidades se dejan en inglés. Las adiciones del traductor van entre corchetes.
