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Title: Sobre la esencia y el origen del carácter. Epílogo al artículo precedente
Description: Breve epílogo de Adler (1935) al artículo homónimo del psicólogo franciscano Agostino Gemelli, publicado en traducción alemana en la Internationale Zeitschrift für Individualpsychologie: Adler destaca la afinidad de Gemelli con la psicología individual, rechaza su elogio parcial del psicoanálisis y define el carácter como forma externa de la relación con una tarea, inseparable del vínculo social y medida por el sentimiento de comunidad.
Author: Alfred Adler
URL: https://adler.school/archivo/adler/1935-01%20%C3%9Cber%20das%20Wesen%20und%20die%20Entstehung%20des%20Charakters.%20Nachwort%20zu%20vorstehendem%20Artikel
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<!-- Precede, en las págs. 7-29 del mismo número, el artículo de Fr. Agostino Gemelli O. F. M. «Über das Wesen und die Entstehung des Charakters» (traducción alemana de Lydia Sicher), que no es de Adler y no se traduce. -->

<!-- S. 29 -->

# Sobre la esencia y el origen del carácter.

Epílogo al artículo precedente.

Por el profesor Dr. ALFRED ADLER.

El presente trabajo del meritorio y concienzudo investigador profesor *Gemelli*[^t1] merece una apreciación detenida, sobre todo porque apareció hace algunos años y no ha tomado en consideración las exposiciones de la psicología individual, que desde entonces han ganado claridad.

Hay que reconocer al estimado autor que está a la cabeza de los psicólogos y psiquiatras modernos. Su concepción, paralela a la de la psicología individual, de que la personalidad del normal como del anormal, y con ello también lo que suele llamarse carácter, solo puede comprenderse a partir de su relación con el mundo exterior, muestra que su doctrina está impregnada de la medida del sentimiento de comunidad, de la concepción finalista de la vida anímica humana, del hecho de la unidad de la personalidad. Sus puntos de vista fundamentales sitúan su doctrina en plena vecindad de la psicología individual.

No compartimos su elogio parcial del psicoanálisis. Lo que este podría ofrecer de los puntos de vista mencionados no casa con su concepción causal-mecanicista, y a pesar de algunas adopciones tomadas del horizonte de la psicología individual se tiene a menudo la impresión de que un adorno ajeno hubiera de engalanar un cuerpo de muy distinta naturaleza. De todos modos, también nosotros tenemos que reconocer que la irrupción de *Freud* en la psicología anticuada fue útil y que iba por el camino que la psicología individual ha desarrollado. Que, por amor a una teoría insostenible, a causa de una idea de pansexualismo, desarrollara una concepción causal-mecanicista, que cayera en la doctrina de la herencia, que entendiera las degeneraciones del estilo de vida mimado como norma de la psique, que viera el hecho del sentimiento de comunidad (*soziales Interesse*)[^t2] como una astuta debilidad, que atribuyera carácter de yo a cada una de sus agrupaciones psíquicas artificiales sin captar la unidad configuradora del yo, todo ello lo separa de la psicología individual, a la que, desde luego, debe muchos puntos de vista de su investigación posterior.

Lo que la psicología individual tiene que decir, quizá solo a modo de aclaración, pero sin duda de modo sorprendente, sobre las «tareas de la caracterología» de *Gemelli* es que no existe una esencia del carácter, ni innata ni adquirida. Lo que llamamos carácter es la forma externa en que se manifiesta la relación de una persona con una tarea postulada por ella. El carácter no puede separarse del vínculo social. No hay carácter en el vacío. Bien entendido, todo rasgo de carácter muestra el grado de capacidad de colaborar, de convivir, de amar con los demás. Este grado le es conferido por la unidad del yo. Que en el carácter se reconozca además el grado de actividad está en consonancia con el grado de su sentimiento de comunidad, cuya medida ideal no puede tomarse de otro modo que por una meta de comportamiento ideal para el bien de la humanidad entera y para la eternidad. Siempre he subrayado que sobre ello caben controversias. Pero lo que <!-- S. 30 --> alguien llame justo, valioso, normal, sensato obtiene su valor de la idea de la perfección del género humano y de la idea de una exigencia para la eternidad.

Esta concepción tiene su fundamento biológico en la estructura global de la vida. Cada individuo es, por así decirlo, una unidad cristalizada, hecha carne, en el conjunto del afán evolutivo hacia la perfección, con todos sus defectos y virtudes. La caracterología, por consiguiente, solo puede ser investigación de las relaciones del individuo con el proceso evolutivo global de la vida. En este camino de nuestras investigaciones es un acontecimiento grato encontrarse con las investigaciones de *Gemelli*.

[^t1]: Agostino Gemelli (1878-1959), médico y psicólogo franciscano, fundador y rector de la Università Cattolica del Sacro Cuore de Milán. Su artículo, extracto de una conferencia de 1929, se publicó en italiano en 1930. (N. del T.)

[^t2]: *Soziales Interesse*, calco del inglés *social interest*, equivale en el Adler de estos años a *Gemeinschaftsgefühl*, que aparece también en este texto; ambos se traducen «sentimiento de comunidad». (N. del T.)

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*Fuente:* traducción de la transcripción del archivo (véase la versión original), hecha a partir del ejemplar digitalizado en archive.org y cotejada con la imagen de las páginas: Alfred Adler, «Über das Wesen und die Entstehung des Charakters. Nachwort zu vorstehendem Artikel», *Internationale Zeitschrift für Individualpsychologie* 13 (1935), n.º 1 (enero-marzo), págs. 29-30.

*Traducción:* traducción íntegra al español hecha para la *Escuela Libre de Psicología Adleriana* (2026). *Mitarbeit, Mitleben, Mitlieben* se traducen «colaborar, convivir, amar con los demás»; *Bezogenheit*, «relación» o «vínculo»; *Aufsatz* («ein fremder Aufsatz»), en su sentido de adorno o remate añadido, «adorno ajeno». Los nombres propios van en cursiva, como en el original.
